El dominio absoluto de los deportes: Por qué el Super Bowl LX aniquila cualquier otra competencia
Con 130 millones seguidores en Estados Unidos, los deportes se arrodillan ante un Super Bowl LX que devora audiencias y pulveriza el negocio del streaming.

El Super Bowl LX será el epicentro del mundo de los deportes cuando reúna a más de 130 millones de espectadores sólo en Estados Unidos y a cientos de millones más alrededor del planeta. El duelo entre Patriots y Seahawks en el Levi’s Stadium de Santa Clara trasciende el marcador para convertirse en un elemento de la cultura de todo el mundo.
El gran juego de la National Football League no es sólo el evento deportivo más visto del año. Es la única transmisión capaz de convertir 30 segundos de aire en un activo global por el que las marcas están dispuestas a pagar hasta 10 millones de dólares. Ningún otro contenido en televisión en vivo, ofrece el alcance que tiene el Super Bowl año con año.
Más de 130 millones de personas ven el partido en Estados Unidos y cientos de millones más lo siguen en el resto del mundo a través de televisión, streaming y plataformas digitales. Esa concentración masiva, en una misma franja horaria, es un fenómeno que prácticamente desapareció del ecosistema mediático moderno.
El año pasado el encuentro por el trofeo Vince Lombardi entre los Chiefs y los Eagle spromedió 127.7 millones de espectadores en Estados Unidos entre televisión y plataformas digitales, un aumento del tres por ciento respecto al año anterior. El pico alcanzó los 137.7 millones en el segundo cuarto, una cifra que ilustra cómo el consumo ya no está atado a una sola pantalla ni a un solo proveedor.

Uno de los imanes fue Patrick Mahomes y Taylor Swift, novia del ala cerrada Travis Kelce.
El juego fue transmitido por cadenas tradicionales, señales en español y plataformas de streaming, además de los canales digitales de la NFL. El resultado no fue un ganador único, sino una demostración clara de que el poder de distribución está repartido y en tensión constante.
Objeto global
La NFL entiende ese cambio mejor que nadie. Por eso el Super Bowl se produce como un objeto global, con más de 25 idiomas, 10 señales simultáneas y distribución en más de 190 países. La transmisión no es una ventana neutra. Es un filtro que decide qué se vuelve conversación en Boston, Ciudad de México o Tokio.
Incluso antes de que el estadio tenga público, el Super Bowl ya está en marcha. Camiones de producción, técnicos, cámaras invisibles y señales que viajan miles de kilómetros anticipan que el partido es apenas el punto de encuentro. Todo lo demás gira alrededor.
El Super Bowl LX no coronará solo a un campeón. Mostrará, en tiempo real, hacia dónde se mueve el poder en los deportes.
Cómo supera el Super Bowl al resto de las ligas
Super Bowl LIX (NFL) • La transmisión alcanzó 127.7 millones de televidentes promedio, la mayor audiencia de Super Bowl en la historia de Nielsen para un sólo canal en Estados Unidos. Lo disputaron Chiefs contra Eagles
World Series (MLB) • La Serie Mundial de 2025 entre Dodgers y Blue Jays promedió 15.7 M de televidentes por juego en Estados Unidos. según datos finales de Nielsen.
El Game 7 fue un fenómeno: 27.3 M espectadores, el juego más visto desde 2017.
NBA Finals 2025 • El promedio de audiencia de toda la serie fue 10.27 millones, una de las cifras más bajas para unas finales (excluyendo temporadas COVID)
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