La cifra detrás del regreso: Lo que México pagará a la NFL para asegurar juegos hasta 2028

La Ciudad de México albergará este año su sexto partido oficial, reactivando una relación que se remonta a 2005

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El siguiente partido de la NFL en México será el sexto en la historia; todos se han disputado en el Estadio Azteca.

La National Football League regresará a la Ciudad de México a partir de la temporada 2026, reinsertando al país en su calendario de temporada regular tras una pausa de cuatro años. El anuncio, realizado por el comisionado  Roger Goodell durante el kickoff de actividades del Super Bowl LX, confirma un acuerdo multianual que llevará partidos oficiales al Estadio Banorte durante las campañas 2026, 2027 y 2028.

El retorno ocurre en un momento clave para la liga. La NFL se encamina a la temporada más internacional de su historia, con nueve partidos fuera de Estados Unidos repartidos en tres continentes, siete países y ocho estadios. México, el mercado extranjero más grande de la liga con alrededor de 40 millones de aficionados, vuelve a ocupar un lugar estratégico dentro de ese plan de expansión.

La ocasión más reciente que la NFL jugó un partido oficial en territorio mexicano fue en 2022, cuando los 49ers  de San Francisco derrotaron 38-10 a los  Cardinals de Arizona. Las remodelaciones del entonces Estadio Azteca, hoy Estadio Banorte, de cara a la Copa del Mundo de la FIFA 2026 obligaron a suspender temporalmente los juegos en la capital mexicana.

El costo real de un partido de la NFL

Más allá del impacto deportivo, albergar un juego de temporada regular de la NFL representa una inversión significativa para gobiernos y organizadores locales. Aunque la liga no publica tarifas oficiales, documentos públicos, reportes gubernamentales y experiencias recientes en otros mercados permiten dimensionar el costo.

El primer componente es la cuota conocida como Host Fee, el pago directo a la NFL por el derecho de organizar el evento. En mercados internacionales, este monto se ubica entre 10 y 15 millones de dólares por partido. En México, acuerdos anteriores con el gobierno federal a través de la Secretaría de Turismo establecieron pagos de 14.5 millones de dólares por encuentro, justificados como inversión en promoción turística y posicionamiento internacional.

Desde la administración de Andrés Manuel López Obrador, el gobierno mexicano se retiró del financiamiento directo de grandes espectáculos deportivos internacionales. A diferencia de ediciones anteriores, el regreso de la NFL a la Ciudad de México se apoya en capital privado. La mayor parte del costo operativo y de la cuota pagada a la liga proviene de Televisa, el principal socio comercial y de transmisión de la NFL en el país.

La logística requerida por la NFL incluye adecuación del estadio, instalación de césped aprobado por la liga, expansión de vestidores para delegaciones de hasta 200 personas por equipo, redes de fibra óptica dedicadas para transmisión y replay, además de un despliegue de seguridad pública y privada de alto nivel. Estos costos suelen oscilar entre 10 y 20 millones de dólares adicionales, dependiendo del estado de la sede. 

El recinto capitalino está actualmente en fase de remodelación, por lo que contará con los requerimientos solicitados por la liga de futbol americano.

En conjunto, el costo total de albergar un partido de la NFL suele ubicarse entre 20 y 35 millones de dólares. 

Casos comparables, Brasil e Irlanda

El modelo que adopta México no es excepcional. En septiembre, Sao Paulo organizó el partido entre Packers y  Eagles en la Arena Corinthians. El juego de inicio de temporada tuvo un costo operativo estimado de entre 25 y 30 millones de dólares.

Brasil pagó una cuota de organización cercana a 10 o 12 millones de dólares. La inversión en infraestructura rondó los cinco millones, enfocada en conectividad y adecuación del campo. La logística de seguridad, clasificada como de alto riesgo, añadió cerca de tres millones. A pesar del gasto, las autoridades reportaron una derrama económica aproximada de 61 millones de dólares.

En Irlanda, el partido que se realizó en  entre Steelers y Bears en Dublín elevó el presupuesto debido a la adaptación del Croke Park, un estadio diseñado para deportes gaélicos. La cuota de organización se estimó en alrededor de 15 millones de dólares, con costos adicionales por adecuación de campo, tecnología y vestidores. 

Para la próxima temporada, la liga viajará por primera ocasión a Australia con los Rams  como embajadores y los Saints actuarán como locales en Paris.

Un negocio que favorece a la liga

La estructura financiera de los juegos internacionales beneficia principalmente a la NFL. La liga conserva un gran porcentaje de la taquilla, cuyos boletos en el extranjero suelen ser más caros que en Estados Unidos, con precios promedio que superan los 350  dólares  en mercados europeos.

Los derechos de transmisión pertenecen íntegramente a la liga y forman parte de un paquete internacional que, de acuerdo con estimaciones de la industria, podría superar los mil millones de dólares en los próximos años. Los organizadores locales tienen acceso a patrocinios y a una fracción de los ingresos por hospitalidad, pero el incentivo principal radica en el impacto económico indirecto. 

México dentro del plan de largo plazo

El regreso de la NFL a México no se limita a los partidos. La liga mantiene una oficina permanente en la Ciudad de México desde 1998 y ha disputado cinco juegos de temporada regular en el país. 10 equipos cuentan con derechos de comercialización en territorio mexicano como parte del Programa de Mercados Globales.

Además, el flag football conocido en México como tochito, debutará como disciplina olímpica en Los Ángeles 2028. El programa NFL Flag, lanzado en México en el año 2000, proyecta alcanzar este año a 3.3 millones de niñas y niños.

La NFL también renovó su acuerdo de transmisión con TelevisaUnivision para el periodo 2026-2028, extendiendo una relación de más de 60 años y asegurando una presencia constante en televisión abierta y plataformas digitales.

Para la NFL, la expansión internacional dejó de ser un experimento y se ha convertido en una estrategia central de crecimiento. La liga busca ampliar de manera sostenida sus fronteras comerciales, con planes de celebrar hasta 18 partidos de temporada regular fuera de Estados Unidos en el mediano plazo, un movimiento orientado a consolidarse como una marca deportiva global, dominante y reconocida más allá de su mercado doméstico. El objetivo no es solo exportar partidos, sino capturar nuevas audiencias, profundizar alianzas con socios de medios y fortalecer su posición como uno de los activos de entretenimiento más valiosos del mundo.