El último adiós a José Palomo Fuentes

Junto a los restos mortales del chileno estuvieron algunos de los personajes de sus caricaturas, como el dictador llamado Su Excelencia de El Cuarto Reich.

thumb
Palomo, durante la entrevista que dio a Excélsior en 2017, donde colaboró.Foto: Elizabeth Velázquez.

El retrato del filósofo racionalista neerlandés Baruch Spinoza, pintado por José Palomo Fuentes, fue colocado arriba del ataúd del reconocido caricaturista, quien falleció ayer.

Junto a los restos mortales del chileno estuvieron algunos de los personajes de sus caricaturas, como el dictador llamado Su Excelencia de El Cuarto Reich o el gato del artista plástico, publicadas en este diario y otros rotativos latinoamericanos.

Hoy, Excélsior publica, de forma póstuma, el último cartón del artista, relativo a que la bomba no siempre da en el blanco, cae en el negro, el amarillo… o cualquiera de otra pigmentación de piel que representa a los oprimidos del mundo.

He soñado tanto, tanto, que ya no estoy aquí”, se lee en la caligrafía de la primera página de un libro que el mismo Palomo diseñó para su partida. Ahí, familiares y amigos escribieron su despedida al creador que por su obra es inmortal.

thumb
El último cartón de Palomo, relativo a que la bomba no siempre da en el blanco, cae en el negro, el amarillo… o cualquiera de otra pigmentación de piel que representa a los oprimidos del mundo.Imagen: José Palomo Fuentes.

Esa misma obra, que su hijo menor y colorista de sus dibujos, Elías Palomo Reyes, buscará digitalizar para que pueda ser apreciada por las nuevas generaciones, pues las caricaturas de su padre contra el autoritarismo siguen vigentes.

Tenemos como tres bodegas llenas de originales y bocetos; entonces, material de mi papá hay para tirar al cielo y hacer lo que uno quiera”, dijo Elías al expresar el orgullo por el legado de su padre, con quien trabajó en los últimos 25 años.

José Palomo Fuentes, el esposo y padre que creía en la democracia

Palomo compartió su vida, su travesía desde Chile a México, y sus éxitos como artista plástico con su esposa, Zandra Reyes; permanecieron unidos desde que ella tenía 21 años y él de 30. Valoró la honestidad intelectual y la creencia agnóstica de su esposo.

“Él creía en la democracia como una fuente principal de vida y pensábamos que la gente tiene derecho a tener sus ideas y conversando llegar a un acuerdo y poder engrandecer este mundo”, relató.

El hijo mayor del artista, Matías Palomo Reyes, quien regresó de Chile a las exequias de su padre, lo recuerda como el hombre que lo ayudó a forjar su templanza y lo apoyó cuando optó por convertirse en chef.

“Aprendí de mi papá. Le dije que quería estudiar cocina y él me traía los panes, y me traía un libro de cocina. Después, cuando estudiaba pastelería, me traía un libro de pasteles”, relató.

Familiares, amigos y admiradores de Palomo se dieron cita para despedirlo cálidamente.

*mcam