Éxito y contraste

Pablo Carrillo

Pablo Carrillo

La neurona

Mi más sincera felicitación a los responsables de los tres maravillosos recintos deportivos que serán los escenarios de la sede de nuestro país, en el marco del inminente Mundial de Futbol, son francamente motivo de orgullo, del país de progreso que todos anhelamos.

Comencemos por el reinaugurado Estadio Banorte, que es histórico, que será sede por tercera ocasión de la máxima competencia del futbol, algo que ningún otro recinto en el mundo podrá tener en su historial, sencillamente el gran Coloso de Santa Úrsula es parte de las páginas más brillantes de la historia de los Mundiales, y lo seguirá siendo.

He tenido la oportunidad de visitar los tres estadios, en particular es de llamar la atención que el de mayor antigüedad, a sus 60 años, ha sido sometido a una remodelación que lo pone a la altura de los mejores recintos deportivos, con innumerables mejoras, que no sólo lo han embellecido, sino que lo han adecuado tecnológicamente a los tiempos que vivimos. Francamente merecen una felicitación todos los responsables de dicha transformación para la que ha sido necesaria una inmensa inversión, señal de confianza en el futuro de México. En particular mi enhorabuena para el consorcio deportivo que dirige Emilio Azcárraga Jean, es una extraordinaria noticia el que, contra viento y marea, y a marchas forzadas, lograron concluir dicha remodelación que continuará hasta el 11 de junio.

Es motivo, también, de inmenso orgullo, el recinto tapatío, el estadio Akron de las Chivas, que será un gran escenario mundialista, habrá que honrar en una felicitación post mortem a Jorge Vergara, que ahora, a través de su descendencia, encabezada por su hijo Amaury, han hecho un inmenso trabajo para dejar como nuevo ese bello estadio. Mis sinceros respetos a tan ambicioso proyecto que cristalizará el sueño mundialista.

De igual manera, el estadio BBVA de los Rayados es una preciosidad, un portentoso recinto deportivo, otra gran oportunidad para mostrar el México de progreso, el país que pretendemos mostrar al mundo entero, al menos el que la gran mayoría de los mexicanos pretendemos heredar a nuestra descendencia, mi felicitación a la gran empresa FEMSA, que encabeza José Antonio Fernández Garza-Lagüera.

Toda esa grandeza de nuestros estadios mundialistas contrasta con la decadencia en la que se encuentra la CDMX, sucia, triste, descuidada, llena de grafiti, de baches, de óxido y demás agravantes que tienen postrada a la capital del país, ya ni hablar del aeropuerto, que sigue en obra.

Contraste enorme entre los recintos, contraste enorme del concepto del país de los miembros de la iniciativa privada que invierten y creen en México y el de nuestros gobernantes capitalinos y neoloneses que son, evidentemente, incapaces.

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