Crisis sanitaria pone freno a monopatines; prevén situación de riesgo
Grin y Bird han dejado de operar unos tres mil 500 scooters eléctricos

CIUDAD DE MÉXICO.
Los monopatines eléctricos en la Ciudad de México dejaron de rodar debido a la contingencia por el COVID-19.
Las empresas Bird y Grin, autorizadas en la Ciudad de México para operar estos vehículos, detuvieron unos tres mil 500 monopatines eléctricos. Sin embargo, aunque otras marcas no autorizadas como Movo siguen teniendo presencia en las calles de la capital.
70 por ciento de disminución tuvo la afluencia de usuarios de Ecobici
Para Grin se trata de una situación que la pone en riesgo de quiebra, como a todas las PyMES en la Ciudad de México y más si no existen apoyos gubernamentales o fiscales.
La empresa tuvo que prescindir del servicio de algunos colaboradores, lo que desencadenó protestas.
Sin embargo, en Grin están dispuestos a acatar las medidas sanitarias impuestas por las autoridades.
Ahora estamos siguiendo las recomendaciones de las autoridades y Grin se une al esfuerzo de quedarse en casa y aplanar la curva de contagios. Esperemos regresar a calles lo antes posible, pero eso dependerá de las instrucciones de las autoridades y de la situación”, afirmó la empresa a través de su vocería.
En la Ciudad de México el servicio de bicicletas sin anclaje de empresas como Jump y Dezba se sigue brindando y se suma a la oferta de las bicicletas públicas de Ecobici.
Sin embargo, estos servicios también han tenido una baja de usuarios debido a la cuarentena por la que pasan los capitalinos. Tan sólo Ecobici reporta una menor afluencia de usuarios del 70 por ciento.
BUSCAN INDEMNIZACIÓN
La señora Kahrin Gossler, de 69 años, está luchando porque la empresa Grin le pague una indemnización de unos 200 mil pesos luego de un accidente en un monopatín.
El 13 de octubre de 2019 en Paseo de la Reforma tuvo un percance en uno de los monopatines que le provocó rotura del platillo tibial de la rodilla izquierda. Fue intervenida quirúrgicamente, estuvo hospitalizada tres semanas y después de cuatro meses pudo comenzar a caminar.
Grin y su seguro rechazaron el reclamo porque no tenía una cuenta registrada y utilicé la de mi hijo para probar el servicio. Yo dependo económicamente de él”, indicó.
La empresa argumentó que los seguros no son transferibles cláusula aceptada en los términos y condiciones del servicio.
