¿Sabes qué es el “bluetoothing”? Tendencia que puede transmitirte VIH

Una práctica extrema relacionada con el consumo de drogas está impulsando el aumento del VIH en jóvenes y ya preocupa a organismos de salud en África y Oceanía.

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Bluetoothing tendencia que puede transmitirte VIH. Foto: Canva.

Una práctica extrema relacionada con el consumo de drogas está encendiendo las alarmas de la comunidad médica internacional. Conocida como “bluetoothing” o “hotspotting”, consiste en inyectar sangre de personas que ya están bajo los efectos de sustancias con el objetivo de experimentar el mismo efecto sin consumir directamente la droga. 

Esta tendencia, que surgió en Australia y se ha extendido a países del Pacífico, se ha vinculado con un preocupante aumento en los casos de VIH y otras infecciones graves, convirtiéndose en un desafío urgente para la salud pública global.

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Bluetoothing tendencia que puede transmitirte VIH. Foto: Canva.

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¿Qué es el “bluetoothing” o “hotspotting” y por qué se habla de ello?

La tendencia relacionada con el consumo de drogas ilícitas ha encendido las alarmas de la comunidad médica global, indicó la Organización AYDIN

Conocida como “bluetoothing” o “hotspotting”, esta práctica toma su nombre de la tecnología Bluetooth, que permite compartir archivos entre dispositivos. 

Sin embargo, en este contexto no tiene nada de inofensivo: el término se utiliza para describir un comportamiento extremadamente riesgoso que ha sido vinculado con un aumento en los casos de VIH y otras infecciones graves transmitidas por la sangre.

Se cree que el bluetoothing surgió en Australia, donde comenzó a popularizarse entre jóvenes usuarios de drogas intravenosas, y desde entonces se ha extendido a otras regiones, convirtiéndose en un problema de salud pública que preocupa a organismos internacionales.

Según la organización, esta práctica representa un alto riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas como el VIH, la hepatitis B y C y la tuberculosis, debido a que suele implicar el uso compartido de agujas, jeringas y otros instrumentos contaminados con sangre. 

Este factor, por sí solo, multiplica las probabilidades de contagio de infecciones que pueden ser crónicas, debilitantes e incluso mortales.

Cómo se practica y por qué es tan peligrosa esta tendencia

La mecánica detrás del bluetoothing es tan inquietante como peligrosa. Las personas que la practican inyectan en su organismo sangre de alguien que ya está bajo los efectos de drogas.

Especialmente sustancias administradas por vía intravenosa, con el objetivo de experimentar el mismo efecto sin consumir directamente la droga.

Este comportamiento no solo es sumamente riesgoso desde el punto de vista médico, sino que también refleja niveles profundos de marginación, desinformación y falta de acceso a servicios de salud. 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el uso compartido de agujas y jeringas sigue siendo uno de los principales motores de transmisión del VIH a nivel global, responsable de hasta 10 % de las nuevas infecciones en algunos países.

Además del VIH, esta práctica facilita la propagación de otras infecciones graves transmitidas por la sangre, como:

  • Hepatitis B y C: virus que atacan el hígado y pueden derivar en cirrosis o cáncer hepático.
  • Tuberculosis: enfermedad respiratoria que puede reactivarse o agravarse en personas con sistemas inmunitarios debilitados.
  • Infecciones bacterianas severas: producto del ingreso directo de patógenos al torrente sanguíneo.

En palabras de ONUSIDA, este tipo de comportamientos no solo incrementan el riesgo individual, sino que crean “microepidemias difíciles de contener” dentro de comunidades vulnerables, acelerando la propagación del VIH y complicando los esfuerzos de salud pública.

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Bluetoothing tendencia que puede transmitirte VIH. Foto: Canva.

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Dónde se ha documentado: brotes recientes y alertas sanitarias

Aunque la práctica fue documentada por primera vez en Australia, el bluetoothing ha comenzado a reportarse en varias regiones del mundo, particularmente en aquellas con altos índices de consumo de drogas inyectables y escaso acceso a programas de salud.

  • Papúa Nueva Guinea y Fiyi: Países de la región del Pacífico han registrado un incremento alarmante en los casos de VIH. Las autoridades sanitarias han señalado al bluetoothing como uno de los factores que explican este aumento, especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes.
  • Sudáfrica: La tendencia ha ganado fuerza en comunidades vulnerables, donde se han reportado casos de jóvenes que se inyectan sangre entre sí como una forma extrema de drogarse. Esta práctica ha contribuido a que el país siga siendo uno de los más afectados por el VIH en el mundo.

De acuerdo con datos de ONUSIDA, Sudáfrica concentra más de 7,5 millones de personas que viven con VIH, y la expansión de prácticas como el bluetoothing puede revertir décadas de avances en la lucha contra la epidemia.

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Bluetoothing tendencia que puede transmitirte VIH. Foto: Canva.

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Prevención, reducción de daños y qué hacer si estuviste en riesgo

Frente a esta peligrosa tendencia, las organizaciones internacionales y los gobiernos han comenzado a implementar estrategias para reducir los daños y prevenir la propagación del VIH. Estas incluyen:

  • Campañas de concientización: orientadas a informar a los jóvenes sobre los riesgos de compartir agujas o sangre, y las graves consecuencias sanitarias asociadas.
  • Programas de intercambio de jeringas: iniciativas que buscan reducir el uso compartido de instrumentos contaminados y brindar acceso seguro a insumos médicos estériles.
  • Tratamientos y pruebas accesibles: facilitar el acceso a pruebas de VIH, hepatitis y otras enfermedades, así como a terapias antirretrovirales y programas de desintoxicación.

Sin embargo, los especialistas advierten que estas medidas no bastan si no se abordan las causas estructurales detrás del fenómeno. 

Factores como la falta de educación en salud, la pobreza, la exclusión social, la estigmatización de las personas usuarias de drogas y el acceso limitado a tratamientos son elementos clave que perpetúan este tipo de comportamientos.

Si una persona ha estado potencialmente expuesta al VIH a través del bluetoothing u otras prácticas de riesgo, los organismos de salud —incluida la Mayo Clinic— recomiendan:

  • Acudir de inmediato a un centro de salud para realizarse una prueba de VIH y otras enfermedades de transmisión sanguínea.
  • Consultar sobre la posibilidad de recibir profilaxis postexposición (PEP), un tratamiento de emergencia que puede reducir significativamente el riesgo de infección si se administra dentro de las primeras 72 horas.
  • Buscar apoyo psicológico y médico especializado para el manejo del consumo de drogas y el acompañamiento integral en salud.

El bluetoothing no es simplemente una tendencia peligrosa: es un síntoma de problemas estructurales profundos en torno al consumo de drogas, la exclusión social y el acceso desigual a servicios de salud. 

Su expansión representa una grave amenaza para la salud pública mundial, no solo por el riesgo directo de transmisión del VIH y otras infecciones, sino también porque puede revertir avances significativos en la lucha contra estas enfermedades.

La respuesta debe ser urgente, integral y basada en evidencia científica. Esto implica fortalecer la educación en salud, garantizar el acceso a programas de prevención y tratamiento, y diseñar estrategias de reducción de daños que respondan a las realidades sociales de las poblaciones más vulnerables.