Sopa tarasca al estilo Michoacán: receta tradicional de la cocina mexicana
Así puedes preparar sopa tarasca, el icónico platillo de Michoacán, ¡una receta tradicional mexicana que no te puedes perder!

La sopa tarasca es un platillo emblemático de la gastronomía mexicana al estilo Michoacán, ¡checa la receta tradicional de la cocina mexicana! Es conocida por su sabor profundo, textura cremosa y el toque crujiente que aportan las tiras de tortilla frita al momento de servir.
Se prepara tradicionalmente con una base de jitomate y chiles, complementada con frijoles que aportan cuerpo y proteína, dando como resultado una sopa espesa y reconfortante que ha conquistado paladares dentro y fuera de México.
Su nombre honra a los pueblos purépechas o tarascos, una de las principales culturas indígenas de la región, y su receta ha pasado de generación en generación hasta convertirse en uno de los platillos más representativos de Michoacán.
La sopa tarasca no solo destaca por su sabor, sino también por su historia, tradición y el uso de ingredientes locales que han definido la identidad culinaria del país.
Aunque en muchos lugares se sirve como un plato principal, la sopa tarasca es versátil y se disfruta tanto en reuniones familiares como en fechas especiales o días fríos, ¡por algo es tan tradicional en la cocina mexicana!

Receta de sopa tarasca al estilo Michoacán
Ingredientes:
- 3 jitomates medianos (asados o fritos)
- 3 chiles anchos o pasillas desvenados y sin semillas
- ½ cebolla blanca
- 2 dientes de ajo
- 3 tazas de frijoles cocidos (bayos o pintos)
- 4 tazas de caldo de pollo o agua
- Aceite vegetal
- Sal y pimienta al gusto
- Guarniciones:
- Tortillas de maíz cortadas y fritas
- Crema ácida
- Queso fresco o Cotija desmoronado
- Aguacate en rebanadas
- Chile ancho frito en tiras
- Epazote u otras hierbas aromáticas (opcional)
Preparación:
- Calienta una sartén grande con un poco de aceite y asa o fríe los jitomates, cebolla, ajo y chiles hasta que los jitomates estén suaves y ligeramente tostados.
- Coloca los ingredientes asados en la licuadora junto con aproximadamente 1 taza de caldo o agua. Licúa hasta obtener una mezcla homogénea y suave, la cual será la base de tu sopa.
- En una olla amplia, calienta un poco de aceite y vierte la mezcla licuada con cuidado; cocina a fuego medio por unos 5 minutos, removiendo para que no se pegue.
- Añade los frijoles cocidos y el caldo de pollo o agua restante, cocina a fuego lento durante 15–20 minutos para que los sabores se integren y la sopa alcance una consistencia cremosa. Ajusta con sal y pimienta al gusto.
- Sirve la sopa tarasca caliente en tazones hondos y agrega las tiras de tortilla frita, crema, queso y aguacate al momento de servir para añadir textura y frescura.

Consejos extra para preparar la sopa:
- Asa bien los ingredientes para intensificar el sabor.
- Ajusta con caldo o liquido según prefieras más espesa o ligera.
- La sopa tarasca se disfruta al máximo bien caliente y con guarniciones frescas.
- Añadir tortillas fritas justo antes de servir mantiene la mezcla perfecta de crujiente y cremoso.
- Para una versión vegetariana, sustituye el caldo de pollo por caldo de verduras y agrega más vegetales como calabacitas o elote para un perfil más nutritivo y sin carne.
- Algunas versiones incorporan tanto chile pasilla como guajillo, lo que aporta matices de sabor ligeramente más picantes y profundos, sin perder la esencia original.
- Si te gusta con una textura más espesa, licúa una buena parte de los frijoles junto con el jitomate y chiles para obtener una base más rica y consistente.

¿Cuál es la historia de la sopa tarasca?
La sopa tarasca surge en Pátzcuaro, Michoacán, en la década de 1960 y debe su nombre a la cultura purépecha (también conocida como tarasca). Se dice que fue creada para ofrecer un platillo distintivo en una hostería local, y con el tiempo se ganó el corazón tanto de lugareños como de visitantes.
La influencia purépecha se mezcla con técnicas culinarias traídas durante la época colonial, combinando ingredientes autóctonos como jitomate, chiles y frijol con métodos de preparación mestizos.
El resultado es una sopa que celebra la historia y diversidad de la cocina mexicana, fusionando sabores intensos con texturas contrastantes, se trata de una de las sopas más representativas de Michoacán de acuerdo con el Diccionario Gastronómico de Larousse.
También es parte esencial de la identidad culinaria de México, presente en restaurantes, hogares y eventos gastronómicos del país.
La sopa tarasca es mucho más que un simple caldo o crema; es un símbolo culinario lleno de historia, tradición y sabor que representa lo mejor de la gastronomía michoacana y mexicana.
EL EDITOR RECOMIENDA



