Sencillos croissants de almendras para chopear con tu café
Disfruta de unos deliciosos croissants con sabor a otoño con esta sencilla receta con almendras; dulces, esponjosos y sin complicaciones.

En cuanto empieza a bajar la temperatura lo primero que se antoja es un pan con café. Para disfrutar del sabor del otoño y sentirte en París, aprende a preparar unos croissants de almendra, pero en su versión fácil con hojaldre.
Aunque este esponjoso pan se asocia con Francia, en realidad su historia está más ligada a Austria, donde nació el kipferl, que ya tenía la característica forma de media luna. Sin embargo, cuando llegó a Francia evolucionó al que hoy conocemos y ganó popularidad.
La principal característica del croissant y la razón por la que es tan apreciado, es su textura, que se consigue por su masa laminada que alterna capas de masa y mantequilla a través de una técnica que va estirando y doblando entre cada adición; al hornearse estas capas se hacen visibles.
De esta forma queda suave y aireado por dentro, pero dorado por fuera. El problema con esta masa es que requiere tiempo y mucha técnica; una forma de saciar el antojo sin complicaciones son los croissants de masa hojaldrada.
Si no te gusta la versión simple o quieres añadir más sabor con un toque gourmet, esta receta rellena con frangipane, una pasta de almendras de origen francés, te encantará.

¿Cómo hacer croissants de almendra?
Ingredientes para la pasta de almendras:
- 100 gramos de almendra molida
- 80 gramos de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 70 gramos de azúcar
- 1 huevo
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 cucharada de harina de trigo
Ingredientes para los croissants:
- 300 gramos de hojaldre, recién sacado de refrigerador
- 1 huevo
- 1 cucharada de leche
- 50 gramos de almendras fileteadas
- 60 gramos de azúcar estándar
- 60 mililitros de agua
- Azúcar glas (opcional, para decorar)
Preparación:
- Comienza con la pasta de almendras: en un recipiente coloca la mantequilla y el azúcar. Con un batidor de globo o la batidora eléctrica, bate hasta tener una mezcla suave y homogénea.
- Agrega el huevo, bate y, finalmente, añade la almendra molida junto con la harina y vainilla. Mezcla con una espátula para integrar completamente y conseguir una crema espesa y uniforme. Tip: cuida que no quede muy blanda para que no se extienda demasiado en el hojaldre. Reserva.
- En una mesa limpia y ligeramente enharinada, extiende la masa hojaldrada hasta tener un grosor no mayor a 5 milímetros; hazlo con ayuda de un rodillo.
- Corta triángulos alargados (la base debe ser más larga que la distancia con la punta) del mismo tamaño.
- Al centro de la base, coloca una pequeña porción de la pasta de almendras. No te excedas pues podría desbordarse durante el horneado.
- Enrolla los panes de la base hacia la punta y acomódalos en una charola cubierta con papel para horno, con la punta hacia abajo, así evitas que se abran. Deja espacio entre cada croissant para que crezcan.
- En un plato hondo bate el huevo con la leche y barniza la superficie de todos los panes. Decora con las almendras fileteadas por encima y lleva al horno precalentado a 180 °C.
- Cocina por 20 o 25 minutos, hasta que los croissants de almendra estén inflados y tengan un tono dorado. El tiempo dependerá mucho del tamaño de tus panes, aunque también influye cada horno.
- Para que las almendras no se despeguen fácilmente, prepara un almíbar: mezcla en una cacerola 60 mililitros de agua con 60 gramos de azúcar y calienta a fuego medio. Mantén en la estufa hasta que el azúcar se disuelva y espese ligeramente. Apaga y deja enfriar.
- Retira los croissants del horno y déjalos reposar unos minutos para que se enfríen a temperatura ambiente. Barnízalos con el almíbar y deja enfriar por completo sobre una rejilla.
- Puedes decorar con azúcar glas antes de servir, si lo deseas o disfrutarlos así.
Con estos croissants de almendra, sorprenderás a tu familia durante el desayuno o la sobremesa. Solo un último consejo, para que estos panes queden perfectos, evita que estén mucho tiempo a temperatura ambiente antes de hornearlos; de ser así, refrigéralos por 30 minutos antes de cocinar.