Prepara los mejores chilaquiles rojos con la receta tradicional
Aprende a preparar los mejores chilaquiles rojos con esta receta tradicional. Puedes hacerlos tan picantes como desees.

No hay desayuno mexicano más clásico, que los chilaquiles. Pese a su enorme variedad, hay dos grandes equipos: rojo y verde. Si eres fan de los chilaquiles rojos, sigue esta receta para prepararlos con el sabor tradicional.
Los chilaquiles se han convertido en una excelente alternativa para aprovechar las tortillas rezagadas, pues basta cortarlas en triángulos y freírlas, para tener la base perfecta para este platillo. Pero, ¿cuál es su historia?
Como explica el Diccionario Enciclopédico de la Gastronomía Mexicana, se trata de un platillo de origen humilde, asociado con la cocina de aprovechamiento.
Sobre su nombre, no se tiene claro si viene del náhuatl chilli (chile) y quilitl (yerba comestible) o de chilli (chile) y aquilli (metido en), pues literalmente haría referencia a metido en chile.
De cualquier forma, ambos revelan que han estado presentes desde la época prehispánica. Por supuesto, con el tiempo han evolucionado.
Hoy no solo tenemos las variedades regionales, sino otras que han aparecido con los años, como los chilaquiles rellenos, veganos y hasta de colores. Pese a ello, siempre volvemos al origen. Aprende a preparar los mejores chilaquiles rojos.

¿Cómo hacer chilaquiles rojos?
Ingredientes para la salsa roja:
- 4 jitomates maduros
- 2 chiles guajillo desvenados
- 1 diente de ajo
- ¼ de cebolla blanca
- Sal al gusto
- 1 taza de agua
Ingredientes para los chilaquiles:
- 12 tortillas de maíz
- Aceite vegetal (para freír)
- 100 gramos de queso fresco desmoronado
- ½ taza de crema ácida
- 1 taza de pollo desmenuzado o 4-8 huevos frescos
- Aros de cebolla desflemados (al gusto)
Preparación:
- Corta las tortillas en triángulos o cuadros y fríelos. Lo mejor es cortarlas una noche antes y dejarlas oreando hasta el día siguiente sobre una charola. Esto ayudará a que se sequen y doren mejor sin absorber aceite.
- En una sartén amplia, calienta suficiente aceite para cubrir todo el fondo (puedes usar más si así lo deseas). Fríe los totopos por tandas, hasta que esté bien dorados por ambos lados.
- Velos sacando y colocando sobre papel de cocina absorbente. Calienta más aceite para continuar friendo conforme sea necesario. Deja enfriar los totopos para que queden crujientes.
- Para la salsa de los chilaquiles rojos: coloca los jitomates, cebolla, ajo y los chiles guajillo, en una ollita y cúbrelos con agua. Hierve por 10 minutos o hasta que los chiles estén suaves y el jitomate cambie de color.
- Licúa todos los ingredientes con una pizca de sal y un poco del agua de cocción, solo la suficiente para tener una salsa homogénea, ni muy espesa ni muy líquida.
- Calienta un chorrito de aceite en una cacerola y vierte la salsa. Cocina por 5 minutos, manteniendo un hervor bajo, hasta que espese.
- Incorpora los totopos a la salsa y mezcla suavemente. Esto ayudará a impregnarlos, sin que queden muy blandos.
- Sirve los chilaquiles rojos con una porción de pollo desmenuzado, queso rallado, cebolla y crema. Si eres más de huevo, fríelos y colócalos encima.
El chile más común para preparar chilaquiles rojos es el guajillo, pues aporta color y sabor, sin ser picante. Si prefieres una salsa más intensa, agrega un par de chiles de árbol secos.
Estos chilaquiles rojos son perfectos para comer “a cuchara”, en torta o sobre unos molletes. Sigue esta receta y disfruta el sabor más tradicional.