¿Qué es el chipilín? La hierba típica del sureste mexicano
Conoce qué es el chipilín, en qué platillos se usa y por qué es una hierba importante en la cocina del sureste de México y Centroamérica.

El chipilín es una hierba comestible que forma parte de la vida diaria en la cocina del sureste de México y varios países de Centroamérica. Aunque en otras regiones del país no es tan conocido, en estados como Chiapas y Tabasco es un ingrediente habitual en muchas recetas tradicionales, sobre todo en tamales, sopas y guisos hechos con masa.
Esta planta no solo da sabor y color a los alimentos, también es parte de una herencia culinaria que se ha transmitido de generación en generación. Además, aporta nutrientes y representa el uso de ingredientes locales que crecen de manera natural en climas cálidos.
Origen del chipilín
El chipilín es el nombre con el que se conoce a la planta Crotalaria longirostrata, que pertenece a la familia de las leguminosas, el mismo grupo donde se encuentran los frijoles y las habas.
Esta planta es originaria de México y Centroamérica. Se encuentra principalmente en el sureste mexicano, en estados como Chiapas, Oaxaca y Tabasco, y también crece en países como Guatemala, Honduras y El Salvador. Se adapta muy bien a los climas cálidos y húmedos, por lo que es común verla en huertos familiares y terrenos rurales.
El chipilín puede crecer como una planta alta, parecida a un arbusto. Sus hojas son la parte que se come y tienen forma alargada y suave. Las hojas crecen en grupos de tres y son de color verde intenso. La planta también produce flores amarillas llamativas, aunque estas no suelen usarse en la cocina.
En México, el chipilín se considera un quelite, que es el nombre que se da a varias plantas comestibles cuyas hojas o tallos tiernos se utilizan como alimento.
Dependiendo del lugar, el chipilín puede recibir distintos nombres. Además de “chipilín”, también se le conoce como chepil, chepilín o chipile. Estos nombres cambian según la región y las costumbres locales.
Usos del chipilín
El chipilín tiene un sabor suave y vegetal. No es muy fuerte ni picante, pero sí deja un gusto especial en los platillos. Su sabor combina bien con otros ingredientes y no cubre los demás, sino que los acompaña.
Muchas personas describen su sabor como parecido al de otras hojas verdes comestibles, con un toque fresco que se nota más cuando se cocina junto con masa o en caldos.
El uso del chipilín en la cocina es una costumbre antigua que ha pasado de padres a hijos. En muchas comunidades, sigue siendo un ingrediente de todos los días.
En lugares como Chiapas y Tabasco, se utiliza en tamales, sopas y guisos, donde aporta un color verde y un aroma muy característico. En Centroamérica, especialmente en Guatemala y El Salvador, también se usa en diferentes preparaciones caseras, mezclado con arroz, masa o en caldos sencillos.

¿Cómo prepara el chipilín?
Las hojas de chipilín se pueden preparar de varias maneras:
- Mezcladas crudas con masa de maíz, para hacer tamales o bolitas de masa.
- Cocinadas en agua o caldo, como si fueran otra verdura de hoja.
- Secas y usadas como condimento, aunque esta forma es menos común.
Estas maneras de cocinarlo muestran que es una hierba versátil, que se adapta bien a distintos tipos de platillos tradicionales.
El chipilín es parte esencial de varios platillos típicos del sureste de México y de algunas zonas de Centroamérica.
Uno de los platillos más representativos son los tamales de chipilín, muy conocidos en Chiapas y Tabasco. Para prepararlos, las hojas picadas se mezclan con masa de maíz. Esta masa se envuelve en hojas de plátano o de maíz y se cocina al vapor.
Algunas versiones llevan solo la masa con chipilín, mientras que otras incluyen rellenos como queso o pollo. El resultado es un tamal de sabor suave, con un aroma muy especial que lo distingue de otros tamales.
La sopa de chipilín es otra receta tradicional. Se hace con un caldo ligero al que se le agregan hojas de chipilín y pequeñas bolitas de masa. Es un platillo casero, común en comunidades rurales, y se aprecia por ser sencillo, caliente y reconfortante.
Además de tamales y sopas, el chipilín también se usa en:
- Guisos con masa y verduras
- Tortillas mezcladas con la hierba
- Platillos con arroz o acompañamientos sencillos
En todos los casos, el chipilín aporta un sabor delicado y un color verde que forma parte de la identidad visual y gustativa de estos alimentos.

Beneficios del chipilín
El chipilín no solo se valora por su sabor, sino también por su aporte a la alimentación. Como muchas hojas verdes comestibles, el chipilín contiene: minerales como hierro, calcio, magnesio y potasio. Vitaminas, entre ellas vitamina C y algunas del grupo B. Y proteínas de origen vegetal, en cantidades que pueden variar según dónde y cómo crece la planta.
Cuando se incluye en sopas, tamales y otros platillos, ayuda a complementar la dieta, sobre todo en comunidades donde se consumen muchos alimentos hechos con maíz y frijol.
En muchas comunidades rurales, el chipilín ha sido una forma de enriquecer la dieta con ingredientes que crecen cerca de casa. Por eso forma parte de una tradición donde se aprovechan las plantas locales para complementar la comida diaria.
Su uso muestra cómo las cocinas tradicionales han sabido integrar ingredientes sencillos para lograr comidas sabrosas y nutritivas al mismo tiempo.
El chipilín es una hierba que representa la riqueza de la cocina del sureste de México y de varias regiones de Centroamérica. Durante generaciones, ha sido parte importante de la comida cotidiana en muchas comunidades.
Hoy en día, su uso sigue vivo y también despierta interés fuera de su región de origen, como parte del rescate de ingredientes tradicionales. El chipilín no es solo una planta comestible: es un símbolo de identidad, memoria familiar y cocina hecha con lo que da la tierra.
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