¿Cómo hacer chochoyotes? Para sopas, caldos y más
Conoce cómo hacer chochoyotes y para qué los puedes usar, así como su origen en la cocina mexicana.

El maíz es uno de los ingredientes más valorados en la cocina mexicana; desde las tortillas y hasta los chochoyotes, puedes disfrutar de estas preparaciones en tu casa. Aprende cómo hacer chochoyotes y disfruta de estas delicias.
¿Qué son los chochoyotes?
Los chochoyotes son pequeñas piezas redondas hechas con masa de maíz, que se usan principalmente en sopas, caldos y guisos con líquido en distintas regiones de México, sobre todo en el centro y sur del país. Son una preparación sencilla que forma parte de la cocina cotidiana y tradicional.
Generalmente, se elaboran con masa de maíz nixtamalizado, sal y algún tipo de grasa, como manteca de cerdo o aceite, lo que ayuda a mejorar su sabor y textura. Una de sus características más reconocibles es el pequeño hueco en el centro, que se hace con el dedo antes de cocerlos.
Esta forma permite que se cocinen de manera pareja y que absorban mejor el sabor del caldo o la salsa donde se preparan. El nombre “chochoyote” tiene raíces en el náhuatl y se relaciona con objetos pequeños y redondeados.
Dependiendo de la región, este alimento puede recibir otros nombres, como chochollones, ombligos o xoxolos, lo que muestra la diversidad cultural y culinaria que existe en el país.
El uso de masa de maíz para preparar este tipo de alimentos tiene un origen prehispánico, ya que el maíz ha sido durante siglos la base de la alimentación en Mesoamérica. Antes de la llegada de ingredientes europeos, estas bolitas de masa ya se utilizaban para complementar caldos y sopas, aportando sustento y energía.
Receta de chochoyotes
Ingredientes para hacer 20 chochoyotes:
- 2 tazas de masa de maíz nixtamalizado
- ½ cucharadita de sal
- 1 cucharada de manteca de cerdo o aceite vegetal
- Agua, solo si la masa lo necesita
Procedimiento:
- La masa puede ser fresca, como la que se compra en tortillerías, y debe tener una textura suave para poder trabajarla sin dificultad.
- Coloca la masa en un recipiente amplio. Añade la sal y la manteca o el aceite. Mezcla con las manos hasta que todo esté bien integrado.
- La masa debe quedar manejable y no pegarse a los dedos. Si se siente seca, agrega un poco de agua poco a poco.
- Toma pequeñas porciones de masa y forma bolitas del tamaño de una nuez. Es importante que todas sean similares para que se cuezan al mismo tiempo.
- Con el dedo pulgar, presiona suavemente el centro de cada bolita para formar una pequeña hendidura. No debe atravesar la masa, solo marcar el centro.
- Una vez formados, los chochoyotes pueden usarse de inmediato o mantenerse cubiertos mientras se termina de preparar el caldo o la sopa donde se cocinarán.
- Los chochoyotes se agregan directamente al caldo hirviendo. Se dejan cocer entre 12 y 15 minutos, hasta que suben a la superficie y se sienten firmes al tacto.
- Durante este tiempo, es recomendable mover con cuidado para evitar que se peguen. Se recomienda no agregar demasiados chochoyotes para que no se peguen entre sí.
Recuerda que para hacerlos, la masa no debe estar ni muy seca ni demasiado húmeda. Si se agrega demasiada agua, los chochoyotes pueden romperse al cocerse. El hueco central ayuda a que se cocinen de manera uniforme y no queden crudos por dentro.
La receta básica de los chochoyotes se adapta según la zona del país: en algunas regiones se agregan hierbas picadas a la masa para dar más sabor. En otras, reciben nombres distintos, aunque la forma de preparación es similar. También existen versiones donde se añade un poco de queso o grasa extra para enriquecer la masa.

¿Cómo y con qué se comen los chochoyotes?
Los chochoyotes casi siempre se consumen dentro de otros platillos, no solos. Su sabor es suave, por lo que toman el gusto de los ingredientes con los que se cocinan.
Una de las formas más comunes de comerlos es en caldos de pollo, res o verduras. Al agregarse al líquido caliente, los chochoyotes aportan cuerpo y hacen que la preparación sea más abundante.
También se utilizan en guisos tradicionales con mucho caldo, donde funcionan de manera similar a otras preparaciones de masa, ayudando a que el platillo sea más llenador. Además, al cocerse, liberan parte del almidón de la masa, lo que puede hacer que el caldo quede ligeramente más espeso.
En algunas cocinas regionales, los chochoyotes se agregan a frijoles cocidos o a guisos con salsa, siempre que tengan suficiente líquido. De esta forma, se integran al platillo y absorben los sabores del chile, el tomate o las hierbas.
Ya sabes cómo hacer chochoyotes en casa, es sencillo y permite aprovechar la masa de maíz de una forma distinta. Anímate a hacerlos con tu caldo o sopas favoritas.
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