Espinacas con queso crema gratinado para una cena deliciosa
Aprende cómo preparar espinacas con queso crema gratinado y disfruta de una cena fácil y sabrosa.

Las espinacas con queso crema gratinado son un excelente ejemplo de cómo transformar una verdura nutritiva en un plato irresistible sin renunciar a la salud, ¡por eso prepáralas para una cena deliciosa con esta receta!
Este gratinado combina espinacas frescas con una crema suave y una capa de queso dorado, creando un contraste delicioso entre lo cremoso y lo ligeramente crujiente del gratinado final.
Las espinacas son algunas de las verduras de temporada de estos meses, por lo que puedes utilizarlas y aprovechar su versatilidad en la cocina moderna; pueden servirse tanto como un acompañamiento elegante como un protagonista de una cena diferente, ideal para quienes buscan equilibrar sabor y bienestar en su alimentación diaria.
Las espinacas, de acuerdo con el Gobierno de México, son ricas en hierro y fibra, y aportan gran valor nutricional; mientras que el queso crema ofrece un toque de suavidad sin dominar el perfil del plato.
A pesar de que muchas veces asociamos a los gratinados con comidas pesadas, esta versión de espinacas con queso gratinado puede adaptarse perfectamente a una cena ligera y saludable, usando ingredientes controlados y técnicas que realzan el sabor sin excesos.

Espinacas con queso crema gratinado
Ingredientes:
- 500 g de espinacas frescas, lavadas y escurridas
- 150 g de queso crema, a temperatura ambiente
- 200 ml de leche entera
- 100 g de queso rallado que funda bien
- 1 diente de ajo, picado finamente
- 1 cucharada de mantequilla o aceite de oliva
- 1 cucharada de harina de trigo (opcional, para espesar la salsa)
- Sal y pimienta al gusto
- Nuez moscada molida a gusto (opcional para aromatizar)
Preparación:
- Saltea las espinacas en una sartén grande con la mantequilla o aceite de oliva y el ajo picado hasta que reduzcan su volumen y se ablanden ligeramente, aproximadamente 3–4 minutos.
- En otra cacerola a fuego medio, derrite un poco de mantequilla y, si decides usarla, agrega la harina para formar un roux; cocina por 1 minuto sin dejar que se oscurezca. Luego, incorpora lentamente la leche, batiendo constantemente para evitar grumos.
- Añade el queso crema y mezcla hasta obtener una salsa homogénea; agrega las espinacas salteadas a la salsa cremosa y mezcla bien. Prueba y ajusta la sal, pimienta y una pizca de nuez moscada si lo deseas.
- Coloca la mezcla en un refractario para horno y espolvorea el queso rallado encima.
- Precalienta el horno a 190 °C y hornea durante 12–18 minutos o hasta que el queso esté burbujeante y dorado. Si tu horno tiene función de grill, úsala los últimos minutos para intensificar el gratinado sin resecar el interior.

Tips para preparar las espinacas gratinadas:
- Si deseas una versión aún más ligera, puedes sustituir parte de la leche y el queso crema por yogur natural sin azúcar, lo cual mantiene la cremosidad, pero reduce la carga calórica y aporta un ligero toque ácido que equilibra el plato.
- Agregar ajo, cebolla o una pizca de nuez moscada eleva el perfil de sabor sin necesidad de grasas adicionales, aportando complejidad aromática que hace la receta más interesante.
- Para bajar el contenido de grasa, elige leche descremada o bebida vegetal sin azúcar, y usa queso bajo en grasa.
- Si quieres convertir este gratinado en un plato más completo, puedes integrar trozos de pechuga de pollo a la plancha, tofu firme o legumbres que aporten proteínas sin alterar mucho el perfil saludable.

¿Por qué el gratinado hace la diferencia en este platillo?
El gratinado es una técnica culinaria de origen francés que consiste en cubrir un platillo con queso o pan rallado y hornearlo hasta que se forme una capa dorada y crujiente. Esta superficie no solo aporta textura, sino que también concentra sabores intensos que hacen que incluso platillos saludables se sientan más ricos y satisfactorios.
Cuando aplicas gratinado a una base de espinacas y queso crema, ocurre un contraste de texturas: la suavidad cremosa de las verduras y la salsa se complementa con la capa superior dorada y ligeramente crujiente, lo que hace que el plato sea más completo al paladar sin necesidad de ingredientes pesados.
Además, el gratinado permite que los sabores se desarrollen bajo calor seco, potenciando la caramelización de los lácteos y la intensidad de los condimentos, lo cual es especialmente útil para hacer que incluso quienes no son fanáticos de las verduras se animen a probar y disfrutar este platillo.
Las espinacas con queso crema gratinado son una receta que combina nutrición y sabor, ideal para una cena saludable sin renunciar al confort culinario, ¡una opción ganadora en cualquier mesa!
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