1.
Relevo. Bien por el movimiento de Mario Delgado, titular de la SEP. Marx Arriaga se convirtió en un lastre que la 4T ya no podía seguir administrando. Claudia Sheinbaum fue directa, los libros de texto no son patrimonio de una persona, advirtió. En su lugar llega Nadia López García, pedagoga mixteca (Ñuu Savi), excoordinadora nacional de Literatura del INBAL, con trayectoria académica y trabajo en educación intercultural. El nombramiento de López García representa una definición política estratégica de Mario Delgado, enviando una señal de continuidad, rigor y visión cultural, uno de los ejes más sensibles del programa educativo de la presidenta Sheinbaum.
2.
Soledad. Marx Arriaga lanzó llamados épicos, habló de “refundar” la SEP y convocó a las “almas rebeldes”, pero el eco no llegó. Sin respaldo en el magisterio ni movilización real en las calles, su resistencia lució más testimonial que política. El doctor Carlos Ornelas lo dijo con claridad en Imagen Radio: se excedió en sus atribuciones y desafió la línea marcada por la presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo. Convertir la Dirección General de Materiales Educativos en trinchera personal tuvo costo. La SEP no es feudo ideológico ni patrimonio individual. Punto final.
3.
Los números pesan. Encuestas colocan a Morena con amplia ventaja sobre el PRI rumbo a la gubernatura de Hidalgo en 2028. Hasta ahí, todo bien. Pero, a pesar de que en la elección interna el vicecoordinador guinda en el Senado, Cuauhtémoc Ochoa, encabeza con amplia diferencia, pues posee mayor conocimiento, mejor saldo de opinión y atributos alineados al perfil partidista, el gobierno de Julio Menchaca opera para impulsar otros nombres sin fuerza ni arraigo e incluso se dice que pretende ajustar el género en la Constitución local para acomodar a uno de los suyos. Con los números sobre la mesa, ¿insistirá Menchaca en bloquear al puntero?
4.
Caja negra. El Senado de la República entró en una zona de opacidad inédita. Al hacer el análisis, bajo la presidencia de Gerardo Fernández Noroña y con Adán Augusto López Hernández coordinando a Morena, la Cámara alta acumuló hasta 18 meses de rezago en la publicación de gastos y ni siquiera ha cargado información completa en la Plataforma Nacional de Transparencia. Sin Inai autónomo que revise, la “confidencialidad” y la omisión se volvieron norma. Contratos, viáticos y comisiones operan en bloque, sin detalle. Antes de la Ley de Transparencia había oscuridad; hoy hay sistema, pero sin luz. Y eso sí es un grave retroceso institucional.
5.
Coherencia. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, no se guardó nada. Llamó hipócritas a los senadores del PRI y del PAN que abandonaron el pleno cuando se votó la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas. Ricardo Anaya, Alejandro Moreno, Miguel Ángel Riquelme, Pablo Angulo, Luis Melgar, Carolina Viggiano y Francisco Ramírez habían dicho estar a favor, pero no se quedaron a votar. De 128 escaños, sólo se emitieron 121 sufragios. La oposición habla de derechos laborales en tribuna y los esconde en el tablero electrónico. Ausentarse también es votar. Y el país toma nota. La oposición se continúa autodestruyendo.
