Especias y hierbas ideales para cocinar en invierno: usos y beneficios
Conoce qué especias y hierbas son ideales para cocinar en invierno, cómo se usan en la cocina diaria y qué beneficios aportan.

La llegada del invierno suele influir de manera directa en nuestros hábitos alimenticios. Las temperaturas bajas motivan el consumo de platillos calientes, más sustanciosos y con sabores intensos que aportan una sensación de bienestar.
Las especias y hierbas aromáticas adquieren una relevancia especial, ya que no solo mejoran el sabor y el aroma de los alimentos, sino que también han sido valoradas por sus posibles aportes al bienestar general.
Diversos estudios y organismos especializados en nutrición han señalado que muchas especias y hierbas contienen compuestos naturales que pueden complementar una alimentación equilibrada. Por esta razón, su uso no se limita a la cocina tradicional, sino que también ha despertado interés en el ámbito de la investigación alimentaria.
Además, a lo largo de la historia, estos ingredientes han formado parte de recetas asociadas con el invierno, como caldos, guisos y bebidas calientes. Conoce cuáles son las especias y hierbas ideales para cocinar en invierno, sus aplicaciones en la cocina cotidiana y los beneficios que se les atribuyen.
Hierbas y especias para cocinar en invierno
Especias
Las especias provienen de distintas partes de las plantas, como raíces, semillas, flores o cortezas, y se han utilizado desde hace siglos para dar sabor a los alimentos. En invierno, su presencia en la cocina se intensifica debido a que sus aromas y sabores suelen asociarse con platillos calientes y reconfortantes.
- Canela: es una de las especias más representativas del invierno. Se emplea tanto en recetas dulces como saladas y destaca por su aroma característico. Diversas investigaciones han identificado que la canela contiene antioxidantes naturales y se ha estudiado su posible relación con el control de los niveles de azúcar en la sangre, aunque estos efectos dependen del contexto general de la dieta.
- Jengibre: es ampliamente utilizado en la cocina invernal, ya sea fresco o seco. Su sabor ligeramente picante lo hace ideal para sopas, caldos e infusiones calientes. De acuerdo con estudios científicos, el jengibre contiene compuestos que pueden contribuir a reducir molestias digestivas y apoyar procesos inflamatorios normales del organismo.
- Clavo de olor: es una especia de sabor intenso que suele emplearse en pequeñas cantidades. Es común encontrarlo en bebidas calientes y mezclas de especias propias del invierno. Investigaciones han señalado que el clavo contiene sustancias antioxidantes que pueden contribuir a la protección celular.
Especias como la cúrcuma y el cardamomo también son frecuentes durante esta temporada. Estas se integran en platillos calientes y bebidas, y han sido estudiadas por su contenido de compuestos naturales con posibles efectos antioxidantes.
Hierbas aromáticas
Las hierbas aromáticas se obtienen principalmente de las hojas y tallos de las plantas. En invierno, suelen utilizarse en su forma seca, ya que resisten mejor las cocciones prolongadas y conservan su aroma por más tiempo.
- Romero: es una hierba muy utilizada en guisos, carnes y platillos al horno. Su sabor intenso y aroma penetrante lo hacen ideal para recetas invernales. Estudios han señalado que el romero contiene antioxidantes naturales que pueden apoyar la protección de las células frente al daño oxidativo.
- Tomillo: es otra hierba común en la cocina de invierno. Se utiliza para aromatizar caldos, sopas y estofados. Contiene compuestos que han sido estudiados por sus posibles propiedades antioxidantes y su capacidad para aportar sabor sin necesidad de añadir sal extra.
- Orégano: es una hierba versátil que se integra fácilmente en diferentes preparaciones calientes. Investigaciones han encontrado que el orégano es una fuente importante de antioxidantes naturales, lo que explica su uso frecuente en distintas tradiciones culinarias.
- Laurel: se utiliza principalmente para aromatizar guisos y caldos durante la cocción. Aunque su uso está muy extendido en la cocina tradicional, la evidencia científica sobre sus beneficios es limitada y se basa en gran medida en usos históricos y culturales.

Usos de las especias y hierbas en invierno
Durante el invierno, la preparación de alimentos suele enfocarse en recetas que requieren tiempos de cocción más largos. En este tipo de platillos, las especias y hierbas juegan un papel fundamental para aportar profundidad y complejidad de sabor.
- Sopas y caldos: las sopas y caldos son básicos de la temporada invernal. En ellos se emplean especias como jengibre, pimienta o canela, junto con hierbas como laurel y tomillo. Estos ingredientes se añaden generalmente al inicio de la cocción para que sus sabores se integren de forma gradual.
- Guisos y estofados: en los guisos, las especias y hierbas ayudan a realzar el sabor de carnes, legumbres y verduras. El uso de romero, orégano o clavo permite crear platillos más aromáticos y reconfortantes, característicos del invierno.
- Bebidas calientes: las infusiones y bebidas calientes elaboradas con especias como canela, clavo o jengibre son comunes durante los meses fríos. Estas preparaciones se consumen tanto por su sabor como por la sensación de calor que proporcionan.
Incorporar especias y hierbas en la cocina diaria puede ayudar a reducir el uso excesivo de sal y grasas, ya que aportan sabor de forma natural.
Beneficios de consumir especias y hierbas durante el invierno
El consumo regular de especias y hierbas se ha asociado con diversos beneficios dentro de una alimentación equilibrada. Estudios científicos han demostrado que muchas de ellas contienen antioxidantes que ayudan a combatir el daño causado por los radicales libres.
Especias como la canela, el clavo y el orégano contienen compuestos fenólicos con actividad antioxidante. Estos compuestos pueden contribuir a la protección de las células frente al estrés oxidativo cuando se consumen como parte de una dieta variada.
El jengibre ha sido estudiado por su capacidad para aliviar molestias digestivas leves, lo cual puede ser especialmente útil durante el invierno, cuando se consumen comidas más abundantes.
Algunas hierbas y especias se han relacionado con el apoyo al bienestar general gracias a sus compuestos naturales. No obstante, su consumo debe entenderse como un complemento dentro de una alimentación saludable. Recuerda que el consumo de especias y hierbas no reemplaza tratamientos médicos ni garantiza la prevención de enfermedades.

Las especias y hierbas ideales para cocinar en invierno cumplen una función que va más allá de mejorar el sabor de los alimentos. Incluir estos ingredientes en sopas, guisos y bebidas calientes permite enriquecer la alimentación diaria y disfrutar de platillos más reconfortantes durante los meses fríos.
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