¿Auditoría superior o inferior?
Extrañamente, tanta ineficiencia no impidió que, por lo menos, dos universidades otorgaran a David Colmenares sendos doctorados Honoris causa, lo que habla elocuentemente de favores recibidos, pues hubo varias casas de estudios superiores donde ciertos funcionarios se beneficiaron con el trinquete aquel conocido como La Estafa Maestra...

Humberto Musacchio
Editorial
Se inscribió casi un centenar de aspirantes a encabezar la Auditoría Superior de la Federación (ASF), 92 para ser exactos. La cantidad es desmesurada, pues se trata de un cargo altamente técnico y, para llegar a él, no basta —no debería bastar— la militancia en Morena ni la lealtad perruna a alguno de sus capitostes. Pero…
Como ocurre siempre con los cargos políticos importantes, muchos son los llamados, pero pocos los elegidos. De ahí que de los 92 suspirantes quedarán 91 candidatos frustrados, pues la pelea habrá de dirimirse entre quienes tienen capacidad para ocupar un cargo estratégico en cualquier gobierno y los ineptos y corruptos dispuestos a comportarse como siervos.
Una de las cartas que se ha puesto en juego es Natalia Téllez Torres Orozco, actualmente magistrada de la sala anticorrupción del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA), mujer muy cercana a Raquel Buenrostro, secretaria Anticorrupción del actual gabinete presidencial. Pero doña Natalia no puede ocupar legalmente el puesto de auditora. La razón es que contendió y perdió en la elección de los acordeones cuando esperaba ocupar un sillón en la Suprema Corte, con lo cual quedó inhabilitada legalmente para desempeñar un cargo público durante un año, que se cumple el primero de junio.
Descalificada la señora Téllez Torres, ahora en círculos oficiales se maneja el nombre de Edwin Meráz, auditor Superior de la Ciudad de México (2021-2028), quien fue elegido por la aplanadora de la 4T, pues le dieron 50 votos, mientras que sus oponentes recibieron tres y dos votos, respectivamente. De acuerdo con sus datos oficiales, le gusta manejar moto(cicleta) y le gustan los relojes caros. No se sabe de hechos relevantes en su trayectoria.
Quien se siente con los mayores merecimientos es el priista David Colmenares Páramo, quien busca la reelección como auditor superior de la Federación. En ese puesto tuvo arranque de pura sangre y parada de mula, pues, de acuerdo con la investigación del reportero Atzayacatl Cabrera (El Sol de México, 22/I/26), “desde la primera cuenta pública auditada en su gestión, la de 2017, el número de auditorías creció cada año, pero los resultados fueron menos recursos observados, menos dinero recuperado y menos denuncias penales” ante la Fiscalía General de la República, pues de 41 presentadas en 2018 se cayó a cero en 2023.
Coincide la creciente ineficiencia con el desmantelamiento del equipo de auditores, un cuerpo altamente profesional que rindió mejores cuentas que el de hoy, manejado con menos exigencia, pues los más eficientes del antiguo plantel fueron despedidos o se retiraron ante la hostilidad del funesto jefe.
Extrañamente, tanta ineficiencia no impidió que, por lo menos, dos universidades otorgaran a Colmenares sendos doctorados Honoris causa, lo que habla elocuentemente de favores recibidos, pues hubo varias casas de estudios superiores donde ciertos funcionarios se beneficiaron con el trinquete aquel conocido como La Estafa Maestra, que merece las mayúsculas, tanto por mostrar que en la ASF había buenos auditores como por el monto implicado, que fue, hasta donde sabemos, de 7,672 millones de pesos, todo manejado mediante empresas fantasma, triangulación de fondos y otros procedimientos corruptos. Aun así, hoy la ANUIES está encargada de analizar las candidaturas a la Auditoría Superior.
La difusión del fenomenal fraude se debe a Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad y a la revista de internet Animal Político, que seguramente se basaron en los informes de su investigación que presentó en la ASF la auditora Muna D. Buchahin, licenciada en derecho y en educación, maestra en administración por el ITESM, doctora en derecho por la UNAM y reconocida como entrevistadora forense certificada por el Center for Interviewer Standards & Assessment, Ltd. Indudablemente, la persona más calificada para ocupar el cargo de auditora superior de la Federación.
La doctora Buchahin salió de la ASF por presiones de Colmenares, las que ha denunciado repetidamente sin haber obtenido respuesta de las autoridades. Pero hay que garantizar una estrecha y altamente profesional vigilancia del dinero público. La pregunta es: ¿Auditoría Superior o inferior? Los morenistas tienen la palabra.