Cómo conservar frescos los romeritos: trucos caseros para que duren más y no pierdan sabor
Descubre cómo limpiar, almacenar y conservar tus romeritos frescos para que duren más en el refrigerador o congelador.

En la cocina mexicana, los romeritos son todo un emblema de tradición, sabor y celebración. ¡Aprende a conservarlos por varios días con estos trucos! Te durarán toda la temporada de fiestas.
El romerito es una planta con apariencia de arbusto de tallos y hojas verdes tiernas, es comestible y crece de forma espontánea o puede ser cultivada en suelos salitrosos, de acuerdo con el Gobierno de México.
Es acompañante del mole, los nopales y las tortitas de camarón, aparece con fuerza en la temporada de fiestas decembrinas y en Cuaresma. Una vez que lo compras, seguro te has preguntado cómo conservarlo para que no se echen a perder.
Al prolongar su frescura, no solo evitamos desperdicio, sino que también podemos seguir disfrutando de su textura y sabor sin que pierdan su encanto. Extender la vida útil de los romeritos por varios días sí es posible, solo sigue estos trucos.

Prepara los romeritos para su conservación
El primer paso no es meterlos al refrigerador sin más, sino darles una buena limpieza y preparación que los deje listos para almacenarse. Se recomienda enjuagar los romeritos entre 2 y 3 veces para eliminar impurezas, y sumergirlos incluso en agua con desinfectante de frutas por unos minutos.
Durante el lavado, revisa los tallos (las partes más firmes) y retira los que estén marchitos, amarillos o blandos. También se recomienda quitar hojas o racimos que estén opacos o tengan mal aspecto, ya que actúan como “puertas de deterioro”.
Después de este remojo es esencial escurrirlos bien y secarlos parcialmente con papel absorbente o un paño limpio; antes de guardarlos, puedes envolverlos ligeramente con una servilleta de papel para absorber humedad residual.

¿Cómo guardar los romeritos para que duren varios días?
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En refrigeración
- Coloca los romeritos limpios (y ligeramente secos) dentro de una bolsa con cierre hermético o recipiente plástico/vidrio con tapa.
- Envuelve los tallos y hojas en servilletas de papel (ligeramente húmedas o secas) para absorber el exceso de humedad.
- Deja una pequeña ventilación o evita que queden aprisionados sin circulación de aire.
- Etiqueta la bolsa o recipiente con la fecha de almacenamiento para controlar el tiempo de uso.
- Colócalos en un compartimiento para verduras, no en la puerta del refrigerador.
- Cambia las servilletas si ves que se humedecen demasiado o tras algunos días (cada 2‑3 días).
- Pueden mantenerse frescos hasta 5 días.

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Congelación
- Sumérgelos en agua hirviendo unos minutos hasta que cambien de color y se ablanden ligeramente, luego pásalos a agua con hielo para detener la cocción.
- Escurre y seca bien el exceso de agua.
- Coloca en porciones individuales que vayas a usar (por ejemplo, para una vez).
- Transfiere a bolsas herméticas de congelación o recipientes para freezer, dejando un poco de espacio para la expansión del líquido si hay guiso con mole.
- Etiqueta con fecha.
- En congelador pueden durar hasta 1 mes (o más, dependiendo del guiso).
- Cuando decidas usar los romeritos congelados, es mejor descongelarlos de forma gradual en el refrigerador la noche anterior para que su textura sea más uniforme.
Con estos pasos, podrás conservar frescos los romeritos por varios días o incluso semanas. Así no solo aprovecharás mejor este ingrediente tradicional mexicano, sino que también reducirás desperdicios.
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