La muerte que conmocionó y unió a México y Francia
El suicidio de la promotora cultural generó repercusión inmediata en medios europeos, que documentaron el hecho ocurrido en uno de los templos más representativos.

El 11 de febrero de 1931 quedó registrado como una fecha trágica en la historia cultural de México y Francia, tras el suicidio de la promotora artística Antonieta Rivas Mercado al interior de la catedral de Notre Dame, en París.

Alrededor del mediodía, luego de concluir la misa en el recinto religioso, el templo permanecía en silencio. En ese ambiente, una mujer vestida de negro, alta y delgada, permanecía de pie frente a un Cristo crucificado. Cubría su rostro con un velo largo. Minutos después se arrodilló en un reclinatorio, simulando un momento de oración.

La mujer se desplomó

Testigos refirieron que la mujer extrajo una pistola de su bolso, la dirigió hacia su pecho y accionó el arma. El disparo provocó la alerta de los feligreses presentes. La mujer se desplomó en el lugar. Horas más tarde, autoridades francesas confirmaron su identidad. Se trataba de la mexicana Antonieta Rivas Mercado, de 30 años de edad.

¿Quién era Antonieta Rivas Mercado?

Rivas Mercado nació en la Ciudad de México. Era hija del arquitecto Antonio Rivas Mercado, autor del monumento al Ángel de la Independencia. Desde temprana edad se vinculó con el desarrollo cultural del país. Participó como escritora y promotora del teatro, la música y las artes plásticas. Su labor impulsó a una generación de creadores en una época en la que la participación femenina en ese ámbito era limitada.

Su vida personal estuvo marcada por conflictos legales y familiares. Enfrentó un proceso de divorcio prolongado que no logró concretar, además de perder la custodia de su hijo. A ello se sumó la muerte de su padre, hecho que profundizó su inestabilidad emocional.
Su vínculo con José Vasconcelos
Posteriormente, se involucró de manera activa en el movimiento político encabezado por José Vasconcelos durante la campaña presidencial de 1929. Tras la derrota electoral, ambos partieron al exilio en París, donde mantuvieron una relación cercana durante un breve periodo. La ruptura sentimental, sumada a problemas de salud y desgaste personal, influyó en su deterioro.

El suicidio de la promotora cultural generó repercusión inmediata en medios europeos, que documentaron el hecho ocurrido en uno de los templos más representativos de Francia. Con el paso del tiempo, su tumba quedó en abandono y sus restos fueron trasladados a una fosa común, de acuerdo con registros históricos.
La muerte de Antonieta Rivas Mercado marcó el final de una figura vinculada al desarrollo cultural y político del México posrevolucionario, cuyo nombre permanece ligado a la tragedia ocurrida en el emblemático recinto parisino.
*bb
EL EDITOR RECOMIENDA



