Bloqueos de la CNTE exhiben abandono de Salomón Jara a empresarios
El señalamiento coloca al gobierno de Salomón Jara Cruz en el centro de la crítica.

Oaxaca enfrenta, otra vez, el costo de un conflicto que se repite año con año y que vuelve a dejar en medio a quienes no lo provocaron: comerciantes, trabajadores, familias, pacientes, transportistas y pequeños empresarios, sin que el gobernador del estado, Salomón Jara Cruz, intervenga pese a la quiebra de comercios.
Ante los bloqueos encabezados por integrantes de la CNTE, organismos empresariales y de la sociedad civil exigieron a los gobiernos federal y estatal atender con seriedad el conflicto magisterial. El llamado fue dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, al gobernador Salomón Jara Cruz, al presidente municipal de Oaxaca de Juárez y al propio magisterio.
Los firmantes reconocieron el derecho de las maestras y los maestros a manifestarse, así como la importancia de la educación pública; sin embargo, advirtieron que una protesta prolongada no puede sostenerse sobre el deterioro económico de miles de familias.
El señalamiento coloca al gobierno de Salomón Jara Cruz en el centro de la crítica. Para los sectores productivos, la falta de una solución de fondo ha permitido que los bloqueos se conviertan en una carga recurrente para Oaxaca, especialmente para quienes dependen de abrir cada día su negocio, circular por la ciudad o llegar a su trabajo.
El pronunciamiento fue claro: no hay justicia social cuando una protesta empobrece al comerciante, paraliza al trabajador y castiga al ciudadano ajeno al conflicto.
Los organismos señalaron que los cierres afectan a taxistas, meseros, niñas y niños, pacientes, comerciantes y familias completas. También defendieron el derecho al libre tránsito, al trabajo ordenado y a la posibilidad de mantener negocios y empleos sin quedar atrapados entre la presión sindical y la omisión gubernamental.
La exigencia no fue contra la educación ni contra el magisterio, sino contra la ausencia de una salida institucional que evite que Oaxaca vuelva a quedar paralizada. Los firmantes pidieron a las autoridades actuar con responsabilidad, establecer soluciones definitivas y evitar que el conflicto se repita como una rutina política con costo económico para la ciudadanía.
El Consejo Ciudadano por Oaxaca reiteró su disposición a colaborar en acciones que fortalezcan la educación pública y el bienestar de las maestras y los maestros. Sin embargo, insistió en que esos objetivos no deben alcanzarse a costa del trabajo, la movilidad y la estabilidad de los oaxaqueños.
Oaxaca necesita educación, justicia, empleo, estabilidad y oportunidades. El reclamo empresarial apunta a que el gobierno estatal no puede seguir observando los bloqueos como un problema inevitable, mientras los sectores productivos absorben las pérdidas y la ciudadanía paga las consecuencias.