Soldados de Estados Unidos pasan hambre; denuncian bandejas vacías en buques

Mientras Donald Trump insiste en que Estados Unidos posee “el ejército más fuerte y poderoso del mundo”, un reporte periodístico abrió una grieta incómoda en esa narrativa: soldados desplegados en Medio Oriente denuncian falta de comida, raciones mínimas y problemas para recibir paquetes enviados por sus familias.
La información, difundida por el diario USA Today y replicada por otros medios, apunta a condiciones difíciles a bordo de buques clave desplegados en la región, como el USS Tripoli y el USS Abraham Lincoln, en medio de la guerra contra Irán.
Tenemos el ejército más fuerte del mundo. No deberían quedarse sin comida y no poder recibir mensajes de sus familias en los buques”, expresó Dan, exintegrante de la Marina y padre de una soldado desplegada en el Tripoli.

Raciones pequeñas y correo detenido en plena misión
De acuerdo con familiares consultados por el medio, militares embarcados compartieron imágenes de bandejas con porciones escasas. Una de ellas mostraba una cucharada de carne desmenuzada y una tortilla como almuerzo. Otra, presuntamente tomada en el Abraham Lincoln, exhibía zanahorias hervidas, una empanada seca y un trozo de carne procesada.
Los testimonios describen una dinámica de reparto interno entre compañeros: quienes reciben algo más lo comparten con otros. Esa práctica refleja presión logística en navíos que operan durante semanas sin regresar a puerto.
A ello se suma otro golpe a la moral: el correo militar hacia destinos en Medio Oriente permanece interrumpido por restricciones derivadas del conflicto. Según explicaciones atribuidas a autoridades militares, cierres de espacio aéreo y obstáculos logísticos han frenado la entrega de paquetes enviados desde Estados Unidos.
En esos envíos suelen viajar artículos cotidianos que ayudan a soportar largos despliegues: pasta dental, shampoo, desodorante, vitaminas, golosinas, libros de pasatiempos o cartas familiares.
La moral va a estar en un mínimo histórico”, escribió una infante de marina destinada en el Tripoli a su madre, según el reporte.

El costo silencioso de una guerra prolongada
El USS Tripoli habría permanecido más de un mes en el mar tras salir desde Japón para integrarse a operaciones estadounidenses en la zona. A bordo viajan miles de marinos e infantes de marina encargados de tareas estratégicas en un contexto regional cada vez más tenso.
Otros barcos acumulan despliegues aún más extensos. El portaaviones USS Gerald R. Ford superó recientemente marcas de permanencia en operaciones prolongadas, lo que evidencia la presión sostenida sobre personal y recursos.
Aunque el Pentágono mantiene capacidad militar global, estos reportes muestran una realidad menos visible: una superpotencia también depende de cadenas de suministro eficientes, rotación de personal y condiciones básicas para sostener operaciones largas.
La alimentación insuficiente, el aislamiento y la incertidumbre impactan directamente en rendimiento, disciplina y salud emocional de las tropas. Para especialistas militares, la logística no es un asunto secundario: es parte central de cualquier campaña.
Por ahora no hay anuncio oficial de crisis alimentaria generalizada en la flota, pero las denuncias familiares colocan el foco en un tema sensible. En medio de discursos de fuerza y poderío, la guerra también se mide en bandejas vacías, paquetes retenidos y soldados esperando noticias desde casa.