Brasil, España y México expresan preocupación por crisis en Cuba

Brasil, España y México expresaron preocupación por la crisis humanitaria en Cuba y pidieron respetar el Derecho Internacional y los derechos humanos.

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Brasil, España y México emitieron un pronunciamiento conjunto sobre la crisis en Cuba.REUTERS

Ante la evolución de los acontecimientos en Cuba y la situación que vive el pueblo cubano, los gobiernos de Brasil, España y México emitieron un pronunciamiento conjunto en el que manifestaron su enorme preocupación por la grave crisis humanitaria que atraviesa la isla.

Los tres países emplazaron a que se adopten medidas necesarias para aliviar la situación y evitar acciones que agraven las condiciones de vida de la población o que sean contrarias al Derecho Internacional. En este sentido, se comprometieron a incrementar de manera coordinada su respuesta humanitaria, dirigida a aliviar el sufrimiento del pueblo cubano.

Respeto al Derecho Internacional

La declaración reiteró la necesidad de respetar en todo momento el Derecho Internacional y los principios de integridad territorial, igualdad soberana y arreglo pacífico de las controversias, consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.

Los gobiernos reafirmaron su compromiso irrenunciable con los derechos humanos, los valores democráticos y el multilateralismo. Hicieron un llamado a un diálogo sincero y respetuoso, acorde al Derecho Internacional y a los principios de la Carta de Naciones Unidas, cuyo objetivo debe ser encontrar una solución duradera a la actual situación y garantizar que sea el propio pueblo cubano quien decida su futuro en plena libertad.

Apagones, escasez y crisis humanitaria

En los últimos meses, la población cubana ha enfrentado una crisis humanitaria sin precedentes, marcada por apagones prolongados, desabasto de alimentos y medicamentos, y un deterioro generalizado en las condiciones de vida. La situación se agravó tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, lo que redujo el envío de petróleo subsidiado a la isla, y el endurecimiento del bloqueo energético impuesto por el gobierno de Donald Trump, que presionó a países aliados para frenar el suministro de combustible hacia Cuba.

La falta de combustible ha provocado apagones diarios de entre 6 y 12 horas en varias provincias, afectando tanto a hogares como a hospitales y escuelas. El gobierno cubano reconoció que la generación eléctrica se encuentra en niveles críticos, con plantas termoeléctricas operando al mínimo por falta de insumos.

Los cortes de energía han impactado directamente en la producción de alimentos, el transporte público y el acceso a servicios básicos, generando un clima de frustración y protestas en ciudades como La Habana y Santiago de Cuba.

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Brasil, España y México emitieron un pronunciamiento conjunto sobre la crisis en Cuba.REUTERS

Escasez de alimentos y medicinas

La crisis energética se tradujo en un colapso del sistema de distribución de alimentos. Los mercados estatales reportan desabasto de productos básicos como arroz, frijol y aceite, mientras que las farmacias carecen de medicamentos esenciales para enfermedades crónicas.

Organismos internacionales y medios como Excélsior han documentado que las iglesias y organizaciones comunitarias se han convertido en los principales proveedores de ayuda humanitaria, ofreciendo alimentos y medicinas a miles de familias que no encuentran respuesta en el Estado.

El endurecimiento del bloqueo energético de Trump ha sido señalado como un factor clave en la crisis. Washington presionó a países como México y Rusia para limitar el envío de petróleo a Cuba, lo que dejó a la isla sin alternativas inmediatas de abastecimiento.

La ONU expresó preocupación por el impacto humanitario de estas medidas, advirtiendo que la población cubana enfrenta un escenario de emergencia social y sanitaria.

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