Perú se sumará al Escudo de las Américas impulsado por Estados Unidos
Perú busca reforzar la cooperación con EU y países vecinos para combatir el crimen organizado y el narcotráfico

El nuevo gobierno de la derechista Keiko Fujimori anunció este viernes que Perú avanza hacia su incorporación al Escudo de las Américas, la alianza conservadora liderada por el presidente estadounidense Donald Trump para combatir al crimen transnacional.
Perú, de 34 millones de habitantes, atraviesa su peor crisis de seguridad desde su conflicto armado interno (1980-2000). Los homicidios en el país pasaron de 1000 en 2018 a 2 mil 600 en 2025 y las denuncias por extorsión, de 3 mil 200 a 26 mil 500.
Fujimori, que pometió un gobierno de mano dura contra el crimen, expresó antes de asumir el martes como mandataria su deseo de ingresar a la iniciativa regional.
Continuaremos los avances alcanzados con (....) nuestra incorporación al Escudo de las Américas", dijo el canciller Carlos Espá ante diplomáticos locales y la prensa en una ceremonia de inauguración de su gestión en la sede de la Cancillería, en Lima.
Dijo que una de sus prioridades será "la lucha frontal contra la inseguridad ciudadana y la corrupción". "Profundizaremos nuestras excelentes relaciones con Estados Unidos, un socio, aliado y amigo estratégico", agregó.
El canciller, que antes fue funcionario en la embajada de Estados Unidos en Lima, destacó que Perú va a "fortalecer la cooperación con los países vecinos y con nuestros principales socios, aliados y amigos para combatir la criminalidad".
El país sudamericano es uno de los principales productores mundiales de cocaína y en su territorio operan bandas de narcotráfico internacionales.
Bajo el esquema del Escudo de las Américas, los países integrantes coordinan el intercambio de información, la cooperación judicial y policial para enfrentar al crimen organizado más allá de sus fronteras.
Cuestionado Escudo de las Américas gana impulso
El Escudo de las Américas es una iniciativa de cooperación en seguridad impulsada por la administración del presidente estadounidense Donald Trump para coordinar la lucha contra el crimen organizado transnacional en el continente.
El mecanismo busca fortalecer el intercambio de inteligencia, la cooperación entre fuerzas policiales y fiscales, así como la coordinación de operaciones contra organizaciones dedicadas al narcotráfico, el tráfico de armas, la trata de personas, el lavado de dinero y otras redes criminales que operan en varios países.
Desde su lanzamiento, Washington ha promovido el bloque como parte de una estrategia para contener la expansión de los cárteles y de organizaciones criminales que considera una amenaza para la seguridad regional.
La iniciativa también contempla el fortalecimiento de controles fronterizos, asistencia técnica, capacitación de cuerpos de seguridad y mecanismos para agilizar investigaciones y extradiciones entre los países participantes.
La incorporación de Perú se produce en un contexto de deterioro de la seguridad pública en ese país, donde los homicidios y las extorsiones han aumentado de forma sostenida en los últimos años, mientras el narcotráfico mantiene una fuerte presencia en regiones productoras de coca.
El gobierno de Keiko Fujimori ha planteado una política de mayor cooperación con Estados Unidos y con los países vecinos para enfrentar a las organizaciones criminales que operan a nivel regional.