Guardia Costera de Estados Unidos desmiente llegada de veleros desaparecidos a Cuba
La Guardia Costera de Estados Unidos desmintió la llegada de los veleros desaparecidos a Cuba; la búsqueda continúa activa.

La Guardia Costera de Estados Unidos aclaró este viernes que la información difundida horas antes sobre la llegada segura de dos veleros que transportaban ayuda humanitaria desde México a Cuba es “incorrecta”.
En declaraciones a Reuters, un portavoz de la institución aseguró que la búsqueda de las embarcaciones continúa y que no existe confirmación oficial de su arribo a la isla caribeña.
Horas antes, la agencia AFP había difundido declaraciones de un vocero de la Guardia Costera estadounidense asegurando que las embarcaciones habían “transitado con seguridad” hasta Cuba. Sin embargo, la institución corrigió la versión al señalar que esa información no era precisa y que el operativo de búsqueda sigue activo.
El jueves, la Secretaría de Marina (Semar) de México había activado el Plan Marina para localizar las embarcaciones, que partieron el 21 de marzo desde Isla Mujeres, Quintana Roo, con destino a La Habana.
Los veleros, identificados como Friendship y Tigger Moth, transportaban ayuda humanitaria y llevaban a bordo nueve tripulantes de distintas nacionalidades, incluido un niño de tres años.
Su llegada estaba prevista entre el 24 y 25 de marzo, pero al no establecerse comunicación ni confirmarse su arribo, se desplegaron unidades de superficie y aéreas, además de aeronaves tipo Persuader, para rastrear la ruta estimada.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, había manifestado su “especial preocupación” por el paradero de los veleros y aseguró que desde Cuba se estaban realizando esfuerzos de búsqueda y salvamento. La rectificación de la Guardia Costera mantiene la incertidumbre sobre la situación de los tripulantes y prolonga la tensión en torno a la misión humanitaria.
Origen de la crisis en Cuba
La captura de Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense y el posterior bloqueo impuesto por el gobierno de Donald Trump dejaron a la isla sin acceso a su fuente más importante de combustible. La precariedad de la infraestructura eléctrica agravó el panorama, generando apagones masivos que afectaron a millones de personas.
La situación se complicó aún más con la interrupción de los envíos desde México y la imposibilidad de acceder a otros mercados internacionales. Ante el riesgo de un colapso económico, algunos negocios privados comenzaron a importar gasolina de manera directa, un hecho sin precedentes en el sistema socialista cubano.
Impacto en la población
La escasez de energía provocó cortes prolongados de electricidad, suspensión de clases presenciales y dificultades para conectarse a internet. En La Habana, estudiantes universitarios realizaron protestas discretas para exigir mejores condiciones en la educación a distancia, reflejando el creciente malestar social.
La falta de combustible también afectó la distribución de alimentos, generando desabasto en mercados y un alza en los precios. Los ciudadanos enfrentan largas filas para adquirir productos básicos como arroz, frijol y aceite, mientras el transporte público funciona de manera irregular.
Pláticas con Estados Unidos
Ante el colapso energético y alimentario, el gobierno cubano abrió un canal de diálogo con Washington. Las conversaciones buscan flexibilizar el cerco energético y permitir el acceso a mercados internacionales de combustible y alimentos.
Aunque la administración de Trump mantiene una postura firme hacia La Habana, la presión social y el riesgo de una crisis humanitaria han obligado a ambos países a explorar acuerdos mínimos de cooperación.