Un exrapero se vuelve primer ministro de Nepal

Balendra Shah, el rapero nepalí convertido en político, tomó posesión como primer ministro el 27 de marzo tras arrasar en las primeras elecciones celebradas desde que las protestas contra la corrupción derrocaran al gobierno de KP Sharma Oli el año pasado.

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El recién investido primer ministro de Nepal, Balendra Shah (centro), la ex primera ministra interina Sushila Karki (derecha) y el presidente Ram Chandra Paudel (izquierda) observan la ceremonia de investidura del nuevo gobierno, celebrada en Katmandú el 27 de marzo de 2026.AFP

El exrapero Balandra Shah, candidato del Partido Nacional Independiente (RSP) que ganó las elecciones del 5 y 12 de marzo, asumió el cargo de Primer Ministro de Nepal este viernes, a tan solo 6 meses de la “revolución de la Generación Z” que sacudió a su país y resultó en la dimisión de su ex primer ministro, KP Sharma Oli.

El éxito del RSP durante las dos rondas de votaciones (directa y proporcional) le dio un umbral inédito de representatividad para un partido político en Nepal desde hace dos décadas, con una mayoría de casi dos tercios, permitiendo así impulsar reformas constitucionales sin la necesidad de formar coaliciones o alianzas con otros partidos.

Esta victoria permitió así que un antiguo rapero de 35 años se volviera jefe de Estado, en lo que analistas consideran un triunfo mayor para la generación Z.

¿Quién es el nuevo primer ministro nepalés?

Balandra Shah, más conocido como Balen, es un ingeniero, político y exrapero nepalí. Antes de entrar a la política, Balen ya era conocido, en especial entre la juventud nepalí, por su carrera como rapero que comenzó desde que tenía 13 años.

Hizo irrupción en el mundo político de Nepal al presentarse y ganar las elecciones para la alcaldía de Katmandú, la capital del país. Después de haber sido una de las cabezas de las protestas en 2025, dimitió de su cargo como alcalde el 28 de diciembre para unirse al RSP y volverse candidato a Primer Ministro.

A lo largo de su campaña electoral, su trayectoria inusual y su acercamiento previo con la juventud nepalesa le permitieron construir una imagen pública muy atractiva para el electorado del país, que estaba desilusionado del establishment tradicional que consideraba como corrupto y autoritario.

¿Qué tiene que ver su elección con las protestas de 2025?

A finales del año pasado, el país vivió una insurrección masiva que fue encabezada por la juventud de Nepal. Puesto que sus integrantes eran en su mayoría miembros de la generación Z y que tienen un gran peso demográfico en la población de Nepal (aproximadamente 56 por ciento de los nepaleses tienen menos de 30 años), el caso de Nepal es uno de los primeros ejemplos de revueltas juveniles exitosas en el siglo XXI.

En dos días, entre el 8 y el 9 de septiembre de 2025, las protestas consiguieron la destitución del primer ministro y la promesa de nuevas elecciones.

Siendo uno de los candidatos más populares entre los jóvenes, y siendo él mismo un miembro de la generación “zillenial” (personas que técnicamente son parte de la generación “milenial” pero que crecieron en el mismo contexto que la generación Z), la elección y nombramiento de Balen Shah como primer ministro de Nepal, es un evento importante de la historia contemporánea de ese país y según analistas podría ser un punto de inflexión y de cambio para un país con mucha inestabilidad política y económica.

¿Y qué pasó con el ex primer ministro?

El 26 de marzo, una comisión creada para investigar los actos de violencia que ocurrieron durante las protestas del año pasado, recomendó que se procese penalmente al ex primer ministro K.P. Sharma Oli por negligencia.

La comisión lo consideró responsable de no haber tomado ninguna medida para detener los disparos y evitar la muerte de al menos 19 personas, el 8 de septiembre durante el primer día de manifestaciones. El informe también inculpó a su ministro de Interior, Ramesh Lekhak, y al entonces jefe de la policía, Chandra Kuber Khapung.

Durante los dos días de protestas, los enfrentamientos entre policías y manifestantes provocaron la muerte de 76 personas y 2 mil 522 resultaron heridas.

Si son procesados penalmente como lo recomendó el panel y declarados culpables por un tribunal, los tres exfuncionarios podrían enfrentarse a hasta 10 años de cárcel.

Sin embargo, expertos jurídicos y analistas señalan que la decisión de llevar a cabo las recomendaciones del panel y realizar investigaciones penales para presentar cargos formales contra los acusados recae en Shah como nuevo primer ministro y en su partido.