Estados Unidos ataca radares iraníes tras interceptar drones en el estrecho de Ormuz
Pese al cese al fuego vigente, EU e Irán protagonizaron un nuevo episodio de confrontación en Medio Oriente.

El Ejército de Estados Unidos anunció que bombardeó en "legítima defensa" dos sitios de radares en Irán.
La operación fue anunciada por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), que justificó la acción como una medida de “legítima defensa” tras interceptar drones iraníes que, según Washington, representaban una amenaza inmediata para la navegación comercial en la región.
El incidente ocurre pese a que ambas partes mantienen oficialmente un cese al fuego vigente desde abril, aunque en las últimas semanas se han registrado múltiples enfrentamientos.Escala la tensión en el estrecho de Ormuz
De acuerdo con el CENTCOM, las fuerzas estadounidenses derribaron cuatro drones lanzados desde territorio iraní hacia el estrecho de Ormuz, una vía marítima por la que circula cerca de una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial.
Las fuerzas estadounidenses derribaron cuatro drones (...) lanzados hacia el estrecho de Ormuz que representaban una amenaza inmediata al tráfico marítimo regional”, informó el Comando Central de Estados Unidos.
Tras la interceptación de los aparatos, Washington ordenó ataques contra dos instalaciones de vigilancia costera ubicadas en Goruk y en la isla de Qeshm, ambas situadas en la costa sur iraní.
Las fuerzas estadounidenses luego atacaron sitios de radares de vigilancia costeros en Goruk y en la isla Qeshm para defenderse contra próximos ataques”, agregó el CENTCOM.
El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y es considerado uno de los puntos más sensibles para la seguridad energética mundial. Según datos de la U.S. Energy Information Administration, por esa ruta transitan diariamente millones de barriles de crudo destinados a mercados de Asia, Europa y América.
Las autoridades iraníes ofrecieron una versión distinta de los hechos y aseguraron que sus fuerzas dispararon “misiles de advertencia” contra dos destructores estadounidenses desplegados en el Golfo de Omán, aunque no reportaron daños ni víctimas.
El intercambio se suma a una serie de incidentes ocurridos durante las últimas tres semanas en aguas cercanas al estrecho, donde ambas potencias han incrementado su presencia militar.
Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que Irán todavía conserva una parte importante de su capacidad ofensiva pese a los ataques sufridos en los últimos meses.
Tienen algunos misiles, tienen algunos drones. Diría, en términos de porcentajes, quizá un 21% o 22% de sus misiles”, declaró Trump durante una entrevista con NBC News.
Las declaraciones reflejan la preocupación de Washington por la capacidad militar iraní, especialmente en materia de drones y misiles balísticos, considerados elementos clave de la estrategia defensiva de Teherán.
Analistas internacionales advierten que cualquier incidente en el estrecho de Ormuz puede tener repercusiones globales debido a su importancia para el suministro energético. Además del impacto geopolítico, un cierre parcial o interrupción prolongada del tránsito marítimo podría afectar los precios internacionales del petróleo y aumentar la incertidumbre en los mercados.
Aunque Estados Unidos insiste en que el cese al fuego continúa vigente, los ataques de este viernes muestran que la confrontación entre ambos países sigue activa y que el riesgo de una nueva escalada militar en Medio Oriente permanece latente.