Desinformación y mentiras en redes marcan el caso de eutanasia de Noelia Castillo
El caso de Noelia Castillo en España reavivó el debate sobre eutanasia tras un proceso avalado por tribunales y marcado por desinformación en redes sociales

Mientras la española Noelia Castillo vivía sus últimos días antes de recibir la eutanasia el 26 de marzo, culminando así un largo proceso judicial en Madrid, España, las redes sociales se llenaron de mensajes debatiendo su decisión, en muchos casos acompañados de desinformación.
Estallido tras la entrevista televisiva
No padece una enfermedad terminal, sino una depresión profunda fruto de un trauma no sanado", cuestionaron algunos usuarios tras una entrevista emitida en televisión un día antes de su muerte.

En ese espacio, la joven de 25 años relató episodios de su vida, incluyendo agresiones sexuales e intentos de suicidio, además de mencionar dolencias derivadas de su estado parapléjico.
Cuando hay una gran cantidad de información circulando por las redes sociales, hay distintas cuotas de desinformación inherente", explicó Alexandre López Borrull, profesor de Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación en la Universitat Oberta de Catalunya.
Por su parte, Marcelino Madrigal, experto en redes sociales y ciberseguridad, señaló que el debate digital estuvo contaminado por desinformación compartida "a propósito", proveniente "del mismo ecosistema" que impulsó campañas contra la ley de eutanasia en España.
Fallos judiciales descartaron incapacidad para decidir
El padre de Noelia, representado por la asociación Abogados Cristianos, intentó impedir en tribunales que su hija accediera a la eutanasia, argumentando que sus problemas de salud mental afectaban su capacidad de decisión.
A raíz de esto, en redes se difundió que la joven recibiría la eutanasia por "depresión".

Sin embargo, distintas sentencias subrayaron que "todos" los profesionales médicos coincidieron en que sufría un "padecimiento grave, crónico e imposibilitante", causado por una lesión de médula espinal lumbar que le provocaba dolor neuropático y dependencia.
La magistrada de un juzgado de Barcelona determinó que médicos, psicólogos y psiquiatras concluyeron que su patología psiquiátrica no condicionaba "su capacidad para tomar decisiones".
El proceso tampoco fue frenado por instancias superiores, incluyendo el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
Acusaciones falsas sobre abandono y agresiones
En redes sociales también se acusó al Estado español de "abandonarla" y "matarla", señalando que durante su estancia en centros de menores habría sido víctima de agresiones sexuales por parte de menores extranjeros.
No obstante, en la entrevista, Noelia habló de tres intentos de agresión sexual sin mencionar nacionalidades: uno por una expareja, otro por "dos chicos" en una discoteca y un tercero días antes del intento de suicidio que la dejó parapléjica en 2022, ya siendo mayor de edad.

Hubo una intención de aprovechar para embarrar el terreno de juego y [...] cargar contra determinados colectivos", opinó López Borrull.
Desde la Dirección General de Prevención y Protección a la Infancia y Adolescencia (DGPPIA) indicaron que "no existe ningún incidente de agresión sexual registrado" durante su estancia en centros hasta 2019.

Rumores sobre presión hospitalaria y donación de órganos
El 26 de marzo, durante las horas previas a su muerte, circularon mensajes que afirmaban que el hospital había presionado a Noelia porque "tenían comprometidos sus órganos", lo que le impediría retrasar la eutanasia.
La afirmación fue replicada incluso por Polonia Castellanos, presidenta de Abogados Cristianos.
El médico José Gómez Rial, jefe del servicio de Inmunología del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela, desmintió esta versión: "quienes evalúan y autorizan la eutanasia no son los mismos que coordinan la donación y el trasplante".
Además, aclaró que "no existe asignación previa de órganos ni condicionamiento del proceso en función de la donación".
«pev»