Clérigo iraní pide “la sangre” de Donald Trump en medio de la guerra en Oriente Medio

Un clérigo iraní lanzó una dura declaración contra Trump mientras continúan ataques con misiles en Oriente Medio.

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La guerra regional se expande con ataques, drones y tensiones en rutas energéticas clave como el estrecho de Ormuz.REUTERS

La escalada militar entre Irán, Israel y Estados Unidos sumó un nuevo episodio de tensión internacional después de que un influyente líder religioso iraní pidiera públicamente “la sangre” del presidente estadunidense Donald Trump. La declaración se produjo mientras continúan los ataques con misiles y drones en distintos puntos de Oriente Medio.

El pronunciamiento ocurrió en medio de una serie de enfrentamientos que han ampliado el conflicto regional y que ya involucran a múltiples países, bases militares y rutas estratégicas para el comercio energético mundial.

Clérigo iraní llama a “la sangre de Trump” en medio de la escalada militar

El ayatolá Abdollah Javadi Amoli, uno de los clérigos chiíes de mayor rango en Irán, lanzó el polémico llamado durante una intervención transmitida por la televisión estatal iraní.

Luchen contra el opresor Estados Unidos, su sangre está sobre mis hombros”.

El religioso también mencionó directamente al mandatario estadounidense y al conflicto con Israel.

“El derramamiento de sangre israelí y la sangre de Trump”.

Las declaraciones se produjeron en la creciente confrontación militar. Irán lanzó una nueva oleada de misiles contra Israel, lo que activó sirenas antiaéreas en ciudades como Tel Aviv y Jerusalén.

De acuerdo con la televisión estatal iraní, algunos de los ataques también tuvieron como objetivo bases militares estadunidenses desplegadas en distintos puntos de la región.

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Analistas advierten que el conflicto podría extenderse indefinidamente si continúa la escalada militar.REUTERS

En paralelo, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, acusó a la Armada estadounidense de hundir la fragata iraní IRIS Dena en el océano Índico, un incidente que, según autoridades de Teherán, dejó al menos 87 marinos muertos.

Recuerden mis palabras: Estados Unidos llegará a lamentar amargamente el precedente que ha sentado”.

Hasta ahora, Washington no ha confirmado oficialmente el hundimiento del buque.

Aunque las declaraciones de líderes religiosos no representan necesariamente órdenes directas del gobierno iraní, suelen reflejar el clima político y religioso dentro del país en momentos de alta tensión.

Un conflicto que se expande por Oriente Medio y amenaza rutas energéticas

La guerra comenzó cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques coordinados contra objetivos estratégicos en Irán, incluidos arsenales de misiles e instalaciones vinculadas a su programa nuclear. En esos bombardeos murió el líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, según autoridades regionales.

Desde entonces, la confrontación ha escalado rápidamente. Israel informó que en las últimas 24 horas atacó 80 objetivos en Líbano relacionados con el movimiento político-militar Hezbollah, aliado estratégico de Teherán.

La violencia también se ha extendido a otros países de la región. En el enclave de Najicheván, perteneciente a Azerbaiyán, un dron cayó cerca del aeropuerto local y otro se estrelló cerca de una escuela, dejando dos civiles heridos.

En Abu Dabi, seis personas resultaron heridas tras el derribo de un dron cerca de la base aérea de Al Dhafra, donde operan fuerzas estadounidenses.

Las autoridades de Qatar evacuaron temporalmente zonas cercanas a la embajada estadounidense en Doha después de que se reportara un ataque con misiles en la ciudad.

Mientras tanto, Arabia Saudí anunció que destruyó un dron en su provincia fronteriza con Jordania.

El conflicto también ha impactado las rutas marítimas estratégicas. Un petrolero fue atacado frente a la costa de Kuwait, según la Agencia de Operaciones de Comercio Marítimo vinculada al ejército británico.

Los enfrentamientos se han registrado además en el golfo de Omán y el estrecho de Ormuz, un paso clave por el que transita cerca de una quinta parte del petróleo que se comercializa en el mundo.

Las autoridades de los países involucrados señalan que el conflicto ha dejado más de 1,200 muertos en Irán, más de 70 en Líbano y alrededor de una docena en Israel, además de afectar el suministro energético global y el transporte marítimo internacional.

Analistas advierten que, si la escalada continúa, la guerra podría prolongarse indefinidamente y ampliar aún más su alcance en toda la región.