Inundaciones en Albuquerque dejan un muerto y calles 'vueltas en ríos'
De acuerdo con las autoridades, el cuerpo fue recuperado en el deslave del arroyo; la víctima aún no ha sido identificada.

Una serie de tormentas severas descargó lluvias inusualmente intensas sobre Albuquerque el lunes por la tarde, desbordando arroyos de desvío y sumergiendo avenidas clave bajo centímetros de agua. El saldo provisional: un muerto, múltiples rescates y una red vial parcialmente paralizada al caer la noche en la mayor ciudad de Nuevo México.
El Departamento de Bomberos de Albuquerque (AFR) recibió la primera llamada de socorro a las 4:25 p.m. “Recibieron una llamada al arroyo Hahn para atender a una posible víctima de la inundación que fue avistada en el agua cerca del bulevar Pennsylvania”.
Minutos después, equipos especializados se desplegaron en siete puntos de rescate dentro de la red de canales pluviales. Un portavoz explicó que la corriente había arrastrado a la persona desde el Canal Principal de Desvío hasta desaparecer de la vista cerca del bulevar Menaul.
“La víctima fue vista inicialmente en el Canal Principal de Desvío… no se les volvió a ver hasta que los equipos localizaron el cuerpo justo al norte del Bulevar Edith”, precisó el AFR en un comunicado nocturno.
De acuerdo con las autoridades, el cuerpo fue recuperado en el deslave del arroyo, cerca de la Calle Cuarta y las vías del tren, por efectivos del Departamento de Bomberos del Condado de Bernalillo, que colaboró con cuerdas y una balsa neumática. La identidad de la víctima no se divulgó a la espera de notificar a familiares.
Calles convertidas en ríos
La muerte se produjo en un contexto de caos urbano. Central Avenue, arteria histórica de la Ruta 66, quedó parcialmente clausurada después de que el agua superara los bordes del asfalto a la altura de la Calle 18. Otras vías afectadas incluyeron Mountain Road y Lomas Boulevard, donde la policía erigió barricadas improvisadas y advirtió a los conductores que “eviten circular por intersecciones y carreteras inundadas”.
Las imágenes de Sky 7 —el helicóptero de una televisora local— mostraron automóviles detenidos con el agua a mitad de las llantas y estacionamientos donde la corriente formaba remolinos. Equipos municipales trabajaron con retroexcavadoras para despejar alcantarillas obstruidas por ramas.
La ciudad había emitido horas antes una alerta de tormenta severa. El AFR puso a sus unidades de rescate de canales “en estado de alerta por inundaciones hasta las 9 p.m.” y confirmó que revisarían “sus directrices para la respuesta a canales de inundación”.
Una precipitación fuera de temporada
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) no había actualizado aún el total oficial de lluvia, pero estaciones privadas registraron entre 35 y 50 milímetros en menos de una hora. Un boletín matutino ya advertía que “estas tormentas podrían producir breves y fuertes lluvias, granizo pequeño… y ráfagas de viento erráticas” en el valle del río Grande y las Montañas del Oeste.
Normalmente, Albuquerque—ubicada en el desierto alto— espera sus aguaceros más intensos durante el monzón de julio y agosto, no a comienzos de junio.
La rápida acumulación de agua refleja un desafío crónico para la ciudad: amplios sectores dependen de una red de arroyos de concreto construidos en los años 70 para drenar el agua hacia el río. Cuando las tormentas se concentran en pocos minutos, cualquier basura o maleza puede convertir esos canales en trampas mortales.
El alcalde Tim Keller lamentó la pérdida de vida y agradeció “la valentía de los primeros respondedores que salvaron a otras personas de ser arrastradas”. Keller ordenó una revisión de al menos cinco puntos de drenaje críticos y anunció que cuadrillas de obras públicas limpiarán rejillas y bocas de tormenta durante la madrugada.
Las autoridades estatales recordaron la regla “Turn Around, Don’t Drown” —dar vuelta y no intentar cruzar superficies inundadas—, subrayando que apenas 15 centímetros de agua en movimiento bastan para derribar a un adulto.
Un patrón que podría repetirse
Los meteorólogos prevén que el sistema de baja presión se desplace al norte, pero el boletín del martes advierte que “se formarán tormentas más fuertes mañana para muchos” y que el patrón de mañanas bochornosas y tardes con nubes de desarrollo vertical persistirá al menos dos días más. Con el suelo ya saturado, nuevas lluvias podrían generar más escorrentía.
Mientras tanto, la oficina del forense realizará la autopsia a la víctima para determinar causa exacta de muerte. Las investigaciones del AFR incluirán la revisión de cámaras de tráfico para establecer cómo ingresó la persona al canal.
“Nunca pensé que vería las calles como ríos”, dijo Andrea López, empleada de un café en Central Avenue que grabó con su celular la marea café acercándose a la puerta. “Pasó en cuestión de minutos”.
dmr