¿Invasores o invadidos? Barrio exclusivo en Argentina quiere darle anticonceptivos a las capibaras
En los últimos años, diversas organizaciones en Nordelta, al norte de Buenos Aires, han denunciado que la población de capibaras se ha expandido de manera notable.

Solo falta que los adopten y a una la llamen "Barbie"... Un intenso debate ha surgido en Nordelta, un exclusivo complejo residencial al norte de la capital argentina, debido a la proliferación de capibaras (llamados localmente como carpinchos), que han encontrado en este lugar un hábitat propicio para reproducirse rápidamente. La controversia se debe a la aprobación de un plan de control poblacional, mediante anticoncepción y esterilización, que ha dividido a los vecinos en torno a la convivencia y la protección de estos animales.
En los últimos años, diversas organizaciones locales han denunciado que la población de carpinchos se ha expandido de manera notable, llegando incluso a triplicarse hasta superar los mil ejemplares. El gobierno de la Provincia de Buenos Aires dio luz verde recientemente a lo que denomina un Plan Operativo Anual de control de la vida silvestre, que prevé la aplicación de anticonceptivos y esterilizaciones selectivas a cierto número de estos animales.
Por un lado, la Asociación de Vecinos de Nordelta (AVN) mantiene que este crecimiento descontrolado pone en riesgo la convivencia y la seguridad.

Las capibaras se ponen a pelear con los perros
Marcelo Cantón, residente de Nordelta y portavoz de la AVN, explica: “Los carpinchos tienen más de 500 hectáreas de lagos y parques públicos aquí, sin depredadores, sin cazadores para atraparlos por matanza. No hay ninguno de los límites para el crecimiento de la población que existen en otros lugares”.
Añade que, ante la falta de control, “el ‘crecimiento excesivo de sus poblaciones es [un problema], y está causando que las criaturas luchen entre ellos, luchar con perros en los jardines privados”.
En la misma línea, una vecina del barrio Golf, que prefirió no revelar su identidad, aseguró: “Los carpinchos están descontrolados” y que su población “se duplicó en los últimos años”. Según indica, la AVN se vio obligada a “lanzar una campaña de esterilización para bajar el número de esos animales a través de una vacuna”.
Los datos manejados por la AVN se basan en el comportamiento poblacional de la especie entre 2014 y 2024, recopilados por la investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), María José Corriale.
“La Dirección de Flora y Fauna buscó medidas para estabilizar el crecimiento de carpinchos y en el 2023 se hizo un plan de vasectomía para probar si eso servía, pero al final ese proyecto no se hizo. Como alternativa, se va a poner en marcha un programa de vacunación anticonceptiva”, detalla Cantón.
Cantón señala que la gran diferencia entre la vasectomía y la vacuna radica en que “la primera es definitiva y la otra tiene un efecto temporario de aproximadamente nueve meses, la cual inhibe las hormonas de reproducción sexual”. El plan, que todavía no tiene fecha oficial de inicio, consiste en administrar dos dosis de anticonceptivo con un intervalo de dos meses a 250 ejemplares adultos de una población estimada de mil individuos.

“Lo difícil es agarrar a los carpinchos y que no se estresen, por lo que se están buscando técnicas para poder atraparlos sin lastimarlos”, aclara Cantón.
Una vez vacunado, se identificará al animal para liberarlo en su lugar habitual y, posteriormente, el Conicet hará un seguimiento de la evolución. Además, se contempla una campaña de difusión que promueva la convivencia pacífica entre vecinos y roedores.
Voces en defensa de las capibaras
No todos los habitantes de Nordelta respaldan la iniciativa oficial. Silvia Soto, líder del colectivo “Carpinchos Nordelta: somos su voz”, acusa a los desarrolladores y a la administración local de no haber dado curso a proyectos que propusieran la creación de corredores biológicos y áreas protegidas.
“Durante años, hemos estado pidiendo diferentes áreas verdes vinculadas que funcionen como reservas naturales conectadas por corredores biológicos, para proteger a los carpinchos y preservar su supervivencia y coexistencia en su propio espacio natural”, sostiene. Soto añade que encuestas promovidas por el grupo “no se han tenido en cuenta”.
La zona de Nordelta se ubica dentro del Delta del Paraná, un entorno rico en humedales, aves y múltiples mamíferos. Quienes se oponen a la campaña de esterilización argumentan que la expansión urbana ha invadido el hábitat natural de la fauna local y no al revés. Varios ambientalistas exigen la protección de las capibaras, reconocidos como el roedor más grande del mundo, y una planificación urbana que respete la biodiversidad.

Las dos caras de la convivencia
Guillermo Fernández, vocero de Ecodefensa Nuevo Delta, defiende la necesidad de un control poblacional, pero recalca que debe hacerse con criterios profesionales:
"Hay un excedente de población que trae aparejado atropellamientos, mortandad de bebés carpinchos en piletas, problemas de ataques a mascotas por lucha territorial, peleas de machos por sobrevivencia del más fuerte y ser el alfa del grupo”.
Otra vecina, también del complejo, describe cómo es compartir cotidianamente el espacio con estos roedores: “Los encontrás por todos lados. El otro día había uno nadando en mi pileta (piscina). Lo más peligroso es que entran al jardín, y si hay niños jugando, pueden causar problemas”.
Sin embargo, matiza: “Yo no he tenido problema con los carpinchos y me encantan porque son parte de la increíble naturaleza del lugar”. A su juicio, los recientes desarrollos inmobiliarios y la construcción del centro cívico han afectado las zonas de reserva, por lo que “no tienen lugar”.
La urbanización de áreas cercanas a humedales es un tema recurrente en Argentina, con propuestas de creación de grandes centros residenciales o comerciales en zonas con alta biodiversidad. En el caso de Nordelta, los promotores del proyecto en sus inicios se enfocaron en ofrecer un estilo de vida exclusivo, con un paisaje cuidadosamente diseñado.
dmr
EL EDITOR RECOMIENDA



