En la quinta reunión del Consejo Técnico Escolar, el 27 de febrero, Mario Delgado, secretario de Educación Pública, anunció que convocaría a un Foro Nacional para Compartir Experiencias de la Nueva Escuela Mexicana. Informó que se realizaría en marzo y agregó que serían (en plural) “Diálogos a Voz Viva”. Y le fijó el propósito de “retroalimentar la práctica pedagógica desde las regiones y fortalecer el acompañamiento cercano que las comunidades educativas han solicitado para consolidar la transformación educativa”. El anuncio no despertó mucha inquietud en la plaza pública; incluso, en el Boletín 82 de la SEP ocupó unos cuantos renglones.
Allí se comprometió a que en el siguiente ciclo escolar “… quedarán eliminadas las cargas administrativas, a fin de que las y los docentes concentren su labor en el aprendizaje y en el diseño de proyectos que respondan a las necesidades reales de cada contexto escolar”. Es un desafío gigante porque no dijo quién hará la chamba, que es mucha. Es un asunto serio que implica permutas en las normas, pero que, si se lleva a cabo, será bienvenido por el magisterio.
Respecto al foro anunciado, con ligeros cambios en el título, se llevó a cabo un foro el 23 de marzo donde reiteró que la revaloración del magisterio es un principio irrevocable, como el gran artífice de la transformación. El elogio a los docentes tocó los linderos del cielo. Maestras y maestros “… reinventan sus métodos y dialogan con las múltiples realidades del país. Su autonomía profesional, así como su libertad epistémica y metodológica, son una conquista histórica y una praxis político-pedagógica ejercida desde los territorios”. Y remató: “Educan para la vida digna, la salud, el bienestar, la justicia y la democracia”.
El equipo de redacción de Educación Futura (23 de marzo) hizo una reseña extensa del acto y destacó lo que no informó la SEP en su boletín. Tomó expresiones de maestros que participaron en el foro o lo discutieron en las redes. Apunta que “hubo señalamientos directos a los libros de texto gratuitos, con mensajes que los calificaron como deficientes y solicitaron su revisión y corrección”. También señala que algunas “intervenciones plantearon que el encuentro podía servir para justificar modificaciones a los libros o para sostener el discurso oficial”.
Semanas antes, el mismo equipo que comanda Erick Juárez Pineda había especulado que la convocatoria al foro fue en respuesta a la llamada que hizo Marx Arriaga para conformar Comités para la Defensa de la Nueva Escuela Mexicana y sus Libros de Texto Gratuitos. Es parte del conflicto interno en la Secretaría de Educación Pública y en la lucha por administrar los símbolos del llamado humanismo mexicano y quitarles otras banderas a los seguidores del exdirector de Materiales Educativos.
No hubo una protesta estridente en el foro, pero sí reclamos sentidos por buena parte del magisterio nacional. Una cita da cuenta de esas demandas: “Otros reclamaron que la discusión sobre la Nueva Escuela Mexicana se acompañe de mejores condiciones materiales para enseñar y aprender. Entre los mensajes se mencionaron la necesidad de espacios y materiales dignos, seguridad para niñas, niños y docentes, apoyos para estudiantes con necesidades educativas específicas, así como mayor orientación profesional para familias y comunidades escolares”. Ésa es la neta. Los maestros no se oponen, exigen apoyo.
Para cierto auditorio, hubo mensajes de que se vendrán cambios, si no mayores, sí importantes, en los libros de texto. Quizá, sin muchas variaciones en la retórica, la SEP produzca nuevos materiales, en especial en lenguaje y matemáticas, porque, a pesar de lo que se afirmaba hasta hace unos meses, los libros de texto no le gustan a la mayoría del magisterio.
La educación es una arena de conflicto perenne. Muchas de las energías de los actores principales se usan para pleitear, mientras se desatiende lo importante, el aprendizaje del alumnado.
RETAZOS
Tenía notas sobre esta trama para mi artículo del 1 de abril. Pero la dediqué para honrar a María del Rosario Sagrero y Tatiana Madrigal Bedolla, las maestras asesinadas en Lázaro Cárdenas, Michoacán, el 24 de marzo.
