Esta fue la condición que Meryl Streep y Anne Hathaway pusieron para ‘El diablo viste a la moda 2’
Esta fue la condición que Meryl Streep y Anne Hathaway pusieron para grabar ‘El diablo viste de Prada 2’: un cambio radical en los estándares de imagen corporal.

Esta fue la condición que Meryl Streep y Anne Hathaway pusieron para grabar ‘El diablo viste a la moda 2’: ambas actrices exigieron un cambio radical en los estándares de imagen que se proyectarán en la secuela de Disney.
Tras casi dos décadas del estreno original, las protagonistas condicionaron su regreso a que la producción garantice una representación de cuerpos saludable y diversa en pantalla, rechazando frontalmente la estética de extrema delgadez que caracterizó a la industria de la moda en 2006 y que al parecer quiere volver.
Según revelaron en una reciente entrevista, esta exigencia busca adaptar la narrativa a los discursos actuales de bienestar físico, asegurando que el entorno de la revista Runway refleje una evolución real frente a los cánones de belleza que imperaban en la primera entrega cinematográfica.

La condición que Meryl Streep y Anne Hathaway pusieron para grabar la secuela
La actriz Meryl Streep reveló que tanto ella como Anne Hathaway se mostraron sorprendidas por la persistencia de ciertos estándares físicos tras su reciente paso por la Semana de la Moda de Milán.
Me impactó ver lo hermosas y jóvenes que eran las modelos, pero también lo delgadas que lucían; pensé que eso ya era algo superado hace años", explicó Streep en una entrevista concedida a la revista Harper’s Bazaar.
Esta observación fue el detonante para que ambas actrices solicitaran a la producción de Disney una revisión estricta de los perfiles que integrarán el elenco secundario y las pasarelas ficticias de la nueva película.
Anne Hathaway tomó la iniciativa de dialogar directamente con los productores ejecutivos para asegurar que la secuela no perpetúe modelos estéticos que resulten poco saludables para la audiencia joven.
Según relató Streep, su compañera no dudó en intervenir para garantizar que las modelos presentes en el rodaje no reflejaran una imagen esquelética, demostrando un compromiso activo con el impacto social del filme.

Por qué esta fue la condición que Meryl Streep y Anne Hathaway pusieron para grabar
El regreso de 'El diablo viste a la moda 2' se produce en un contexto donde la industria cinematográfica y editorial enfrenta críticas constantes por la falta de diversidad y la presión sobre la imagen corporal.
La condición impuesta por Streep y Hathaway busca desmarcarse del enfoque de la primera entrega, donde la delgadez extrema era una constante narrativa y un requisito implícito para los personajes del entorno de Runway.
Al exigir cambios reales en el casting, las actrices pretenden que la secuela funcione como un espejo de las transformaciones positivas que han intentado permear en el mundo de la alta costura.
La decisión de las protagonistas ha sido bien recibida por sectores que abogan por una representación mediática más realista, considerando que el filme original es un referente cultural masivo.
La producción ha tenido que ajustar sus procesos de selección de figurantes y modelos de pasarela para cumplir con estas directrices éticas que ahora forman parte del contrato de las estrellas.
Este movimiento subraya cómo figuras de la talla de Streep y Hathaway utilizan su influencia para modificar las dinámicas de trabajo internas, priorizando la salud y la coherencia social sobre la estética tradicional de las pasarelas.

La madurez profesional de Anne Hathaway y Meryl Streep
Anne Hathaway ha reflexionado abiertamente sobre su propia relación con el cuerpo y el paso del tiempo, factores que influyeron directamente en su determinación para esta secuela.
"Cuando esperaba ver algo que no soy, me sentía insegura; pero cuando empecé a ver lo que realmente hay, me sentí bien con ello", afirmó la actriz en sus declaraciones a Harper’s Bazaar.
Esta seguridad personal se traduce en una defensa firme de estándares más inclusivos, alejándose de las presiones que enfrentó durante los inicios de su carrera cinematográfica hace dos décadas.
Meryl Streep, por su parte, rompe con su habitual reticencia a participar en secuelas, haciendo una excepción que solo se justifica por la relevancia del mensaje actual de la película.
La actriz destacó la determinación de Hathaway, a quien describió como una mujer con mucho carácter por su valentía al confrontar a los responsables del proyecto para impulsar estos cambios.