Demandan a Netflix por 105 mdd tras "robo" de película no estrenada de Nicolas Cage
Netflix enfrenta una demanda de 105 mdd tras el robo del disco duro con Fortitude, cinta inédita de Nicolas Cage, en sus oficinas de Los Ángeles

La plataforma de streaming Netflix enfrenta una demanda legal por 105 millones de dólares tras el robo de un disco duro dentro de sus oficinas en Los Ángeles. El dispositivo físico almacenaba la única copia maestra de una película sin estrenar protagonizada por el actor estadounidense Nicolas Cage.
El escritor y productor Simon Afram, junto con su compañía productora Op-Fortitude, presentaron la acción judicial para reclamar las pérdidas financieras. La cinta afectada lleva por título Fortitude, requirió un presupuesto total de 45 millones de dólares y cuenta con la dirección del cineasta Simon West.

La trama de la producción perdida explora un thriller de espionaje ambientado en la Segunda Guerra Mundial. El elenco principal incluye a reconocidas figuras de Hollywood como Matthew Goode, Ed Skrein, Jordi Mollà y Alice Eve, quienes acompañan al protagonista de la historia.
La industria del entretenimiento observa con atención este pleito judicial por sus fuertes implicaciones a futuro. El fallo de los tribunales estadounidenses sentará un precedente sobre la responsabilidad de los estudios al custodiar obras intelectuales de terceros.
El robo de la copia maestra en Los Ángeles
Los reportes oficiales indican que un productor entregó personalmente el disco duro el 15 de junio de 2026 en las oficinas de Sunset Bronson Studios. La plataforma de streaming solicitó los materiales completos tras mostrar un fuerte interés comercial durante una presentación promocional en diciembre de 2025.
El equipo creativo ordenó a los ejecutivos eliminar los archivos inmediatamente después de realizar la proyección interna. Días después de la entrega física, los directivos de la empresa informaron al productor sobre la desaparición total del dispositivo de almacenamiento.

El conflicto legal escaló velozmente cuando la compañía de entretenimiento rechazó las peticiones de los creadores para involucrar al Departamento de Policía de Los Ángeles. La demanda acusa directamente a la empresa por negarse a revelar si presentó una denuncia formal ante las autoridades competentes para iniciar la investigación criminal.
La filtración de esta obra representa una pérdida absoluta para el equipo creativo detrás del proyecto. Los demandantes reclaman que vender la cinta en la actualidad resulta casi imposible, pues los piratas informáticos amenazan con distribuir la película ilegalmente antes del estreno oficial.
La respuesta corporativa y el conflicto con Scorsese
La gigante del streaming emitió un comunicado oficial a la revista The Hollywood Reporter para rechazar las acusaciones. La corporación afirmó que el productor entregó la cinta sin las medidas de protección habituales del sector y descartó asumir el riesgo por la pérdida del material sin cifrar.
Los portavoces de la empresa recalcaron su compromiso con la seguridad de los contenidos y adoptaron medidas adicionales para apoyar a los afectados. Los equipos contra la piratería mantienen una alerta máxima para vigilar los sitios ilegales e impedir cualquier intento de distribución o venta de la obra.

Los problemas legales persiguen a esta producción desde sus primeras etapas de desarrollo y financiamiento. El reconocido director Martin Scorsese enfrentó una demanda similar tiempo atrás, bajo la acusación de recibir dinero para desarrollar el proyecto y abandonar sus responsabilidades creativas.
Los abogados del cineasta neoyorquino desestimaron los reclamos iniciales y acusaron a los productores de ignorar la realidad del negocio cinematográfico. Las partes involucradas en aquel primer conflicto resolvieron la disputa mediante un acuerdo privado fuera de los tribunales.