Alex y Chela Lora renuevan sus votos en concierto de El Tri en el Palacio de los Deportes

¡Y que viva el rocan rol y la eternidad de Alex y Chela Lora! Así se puso el show de la banda el sábado por la noche con sus invitados de lujo y más de 15 mil fans

EL TRI.Abridores: La Renga.Invitados: Ojitos de Huevo, Aczino y La Renga.
Chela y Alex Lora durante su show renovando votos matrimoniales.José Jorge Carreón

Para Alex Lora hay dos cosas que ama profundamente en su vida: el rocanrol y a su esposa Chela, y una noche perfecta sería celebrar ambas cosas sobre el escenario.  Y eso fue lo que hizo el líder de El Tri el sábado en el Palacio de los Deportes donde, además de festejar 58 años de carrera de la banda con invitados especiales, aprovechó para renovar sus votos matrimoniales con su esposa frente a 15 mil personas.

El reloj marcaba las 8:30 de la noche, pero en realidad un concierto de El Tri es básicamente un viaje por el tiempo en el que la música es el principal conductor de todo porque, sí, las rolas de Lora han tocado a bastantes generaciones que, bajo el llamado de “¡y que viva el rocanrol!”, se reúnen en un mismo espacio.

“Bienvenidos a la fiesta de los 58 años de rock de México. Sería una verdadera mamada y chingadera que, festejando 58 años, no cantáramos aquella que dice… Mexicanos al grito de guerra”, lanzó Lora abriendo el show con el Himno Nacional, sacando las mejores notas de su público.

Lora pocas veces se calla algo. Si las cosas le tocan la fibra, lo expresa para bien o para mal y, casi como adelanto del grito que se da el Día de la Independencia en México, los vivas para los héroes patrios y la Virgen de Guadalupe no se hicieron esperar… pero también “¡que chinguen a su madre los políticos corruptos!”, lanzó, arrancando la rechifla ya conocida. La raza más chida, Nunca digas que no, Mente rockera y Perro negro fueron las rolas que arrancaron los primeros coros de miles de personas. Y es que en un concierto de El Tri todos tienen favoritas: desde el blusero que comparte generación con Lora hasta los niños que se encuentran por primera vez con la banda, todos cantan, y hay para todos.

Por eso El Tri no dudó en unir esfuerzos invitó al escenario a Ojitos de Huevo, con quien Lora, ataviado con una máscara de luchador, dio vida a Todo me sale mal. Tras Culero, culeroOye cantineroEres lo máximo, mamá, Aguevola cagas –donde Lora señaló que “el mezcal de El Tri es el que tomaba el papa Juan Pablo II cuando hablaba con Dios”– y Salud, salud, Lora subió al escenario al siguiente invitado, que le daría un toque muy novedoso al clásico Niño sin amor.

EL TRI.Abridores: La Renga.Invitados: Ojitos de Huevo, Aczino y La Renga.
Aczino lanzó algunas barras junto a Alex LoraJosé Jorge Carreón

Aczino tomó el entarimado, el micrófono y lanzó la letra de Lora en forma de barras que, si bien muchos –principalmente los jóvenes– disfrutaron, los más puristas de la banda no estuvieron del todo contentos; pero la descarga emocional de la rola los hizo ceder ante el rapero de Neza. Si bien la Copa del Mundo terminó hace poco más de una semana, Lora retomó un poco el espíritu mundialista mandándole, junto con 15 mil almas, un par de saludos a la FIFA.

“Eeeeeeeeeh, ¡puto!”, el grito prohibido por la organización cimbró varias veces el Palacio de los Deportes para hacer valer el estilo del mismísimo Alex Lora. Acompañado por el Ballet Neza, y después de Abuso de autoridad y Parece fácil, Lora puso a bailar a todos con Chavo de onda.

Metro Balderas mantuvo en lo más alto el espíritu del blues que ha caracterizado a El Tri durante casi seis décadas, solo para darle paso a María Sabina. Y esta rola fue justo la que abriría la puerta a la sorpresa máxima de la noche.

Con un altar montado en el escenario, un coro en la parte alta y la presencia de Monseñor Monroy, Alex Lora recibió a su esposa Chela en el escenario mientras sonaba la marcha nupcial. Ella, con su característico cabello rojo fuego, apareció ataviada con un vestido de novia blanco y fue así como la pareja compartió con sus fans la renovación de sus votos matrimoniales.

“Bendito seas, Señor nuestro, porque ha sido un regalo tuyo recibir a Chela como mi esposa”, leyó Lora antes de intercambiar, una vez más, los anillos con su esposa, sellando con un beso su compromiso de amor eterno.

Y por supuesto, canciones como Ángel de la guarda, Nuestro amor y Contigo me conformo reforzaron justo lo que acababa de suceder. Algunos emocionados aplaudieron la ceremonia, mientras otros aprovecharon el momento –al argumentar que habían roto con el ritmo del reventón– para ir al baño, por cerveza o simplemente platicar con sus acompañantes esperando a que el rocanrol volviera a sonar.

EL TRI.Abridores: La Renga.Invitados: Ojitos de Huevo, Aczino y La Renga.
EL TRI.Abridores: La Renga.Invitados: Ojitos de Huevo, Aczino y La Renga.José Jorge Carreón

Casi a las 11:30 de la noche, la ceremonia estaba concluida y entonces aparecieron las primeras notas de A.D.O, lo cual enloqueció a los presentes, que comenzaron a cantar; pero, como mala broma, la línea del audio falló y ni Lora ni Chela se escuchaban.

Lo que pareció una falla momentánea se prolongó durante casi 15 minutos que el público de El Tri no tenía. Los abucheos, el coro de “¡culero, culero!”, las mentadas de madre y la decisión de irse, de algunos, no se hicieron esperar.

EL TRI.Abridores: La Renga.Invitados: Ojitos de Huevo, Aczino y La Renga.
Siempre devoto de la Virgen de Guadalupe.José Jorge Carreón

Y una vez que la producción retomó el control de la situación, las primeras notas de Triste canción calmaron a la banda, porque los mexicanos invitaron a una de las leyendas del rock argentino: La Renga a colaborar en ésta y Todo por el rocanrol.

“58 años de rocanrol... quisiéramos seguir toda la noche, pero esta madre es como el béisbol: no se juega con reloj, empieza cuando empieza y termina cuando termina, pero no nos podíamos ir sin cantar aquella pendejada que dice…”, lanzó Lora antes de que Las piedras rodantes dieran cierre a la celebración y a su renovación.