Ado: “Las canciones de vocaloid no fueron hechas para humanos”
La figura del J-pop platicó con Excélsior sobre las dificultades de cantar desde el anonimato, su nueva canción Love Me Forever! y el tema 'Monstruo', parte del live action de Blue Lock

En una industria donde la exposición parece ser parte del trabajo, Ado eligió desaparecer. Nadie conoce su rostro, tampoco su verdadero nombre, pero basta con escuchar unos segundos de cualquiera de sus canciones para entender por qué su voz se ha convertido en una de las más reconocibles de Japón.
Mientras otros artistas construyen su carrera frente a una cámara, ella lo ha hecho desde las sombras, dejando que únicamente su interpretación hable por ella. Ese anonimato, lejos de convertirse en una barrera, terminó siendo uno de los ingredientes que impulsaron un fenómeno que hoy rebasa las fronteras de Asia.
Sus canciones acumulan cientos de millones de reproducciones (Show; Aishite, Aishite, Aishite, y Backlight), ha encabezado giras internacionales, interpretó la voz de Uta en One Piece Film: Red, colaboró con Nintendo y recientemente fue elegida para ponerle música a la campaña del uniforme de la selección japonesa rumbo al Mundial de 2026 con la canción KIRA.
Sin embargo, antes de llenar arenas y aparecer en algunos de los proyectos más importantes del entretenimiento japonés, Ado era una adolescente que pasaba horas navegando entre canciones vocaloid. Aquella comunidad digital, conocida como utaite, reúne a artistas que publican versiones de temas creados originalmente con sintetizadores de voz como Hatsune Miku, utilizando avatares para mantener oculta su identidad. Ahí nació la artista que años después terminaría llevando esa misma esencia a públicos de todo el mundo.
“Muchas de mis canciones fueron escritas por productores de vocaloid. Ellos suelen crear melodías y estructuras muy distintas a las del J-pop convencional. Incluso para muchos japoneses esa música resulta diferente. Cuando la descubrí me pareció fascinante porque rompía completamente con lo que sonaba en ese momento. Creo que justamente esa esencia tan única de la cultura japonesa es lo que termina atrayendo a personas de todo el mundo”, explicó durante la charla con Excélsior.
Su respuesta ayuda a entender por qué Ado ha conectado con oyentes que ni siquiera hablan japonés. Buena parte de su repertorio nace de una escena musical que durante años existió principalmente en internet y que apostó por experimentar con estructuras y formas de interpretar muy distintas a las del pop tradicional.

Pero detrás de esa aparente naturalidad existe un reto que pocas veces se menciona. Muchas de las canciones que recibió fueron hechas para ser interpretadas por programas de síntesis vocal y no para personas. Eso significa que las melodías suelen exigir cambios de registro y respiraciones que difícilmente seguiría un cantante convencional. Ella lo cuenta alegremente, aunque reconoce que no siempre resulta sencillo.
“A veces, durante las sesiones de grabación, me dan ganas de llorar de frustración por lo complicado que resulta interpretarlas. Cuando recibo una canción, la guía normalmente está cantada por Hatsune Miku u otro software vocaloid. Son melodías que originalmente no fueron diseñadas para un ser humano. Sin embargo, creo que justamente ese nivel de dificultad hace que las canciones tengan un sello muy mío y resulten interesantes para el público de todo el mundo.”
Del grito de una generación a nuevas formas de cantar
La historia de Ado cambió por completo en 2020. Apenas tenía 17 años cuando lanzó Usseewa, una canción que rápidamente dejó de ser un sencillo más para convertirse en un fenómeno global con más de 322 millones de plays actualmente en Spotify.
Su letra, cargada de frustración frente a las reglas que impone la sociedad japonesa, encontró eco entre miles de jóvenes que hicieron suyo aquel tema. Desde entonces, Ado pasó de ser una figura conocida dentro de internet a una de las artistas más importantes del J-pop contemporáneo. Cinco años después, esa canción continúa ocupando un lugar especial dentro de su carrera, aunque la intérprete considera que hoy su rango artístico es mucho más amplio.
“Cuando debuté con Usseewa, la mayoría de las canciones que cantaba hablaban de emociones como la rabia o la tristeza. Eso no significa que haya dejado atrás esa parte de mí. Usseewa sigue siendo una canción que me define perfectamente. Lo que ocurre es que ahora también puedo interpretar temas divertidos. Más que cambiar de dirección, siento que hoy tengo muchas más herramientas para expresarme.”
Ese crecimiento también puede verse en la diversidad de proyectos en los que participa. Además de colaborar con franquicias como One Piece, recientemente interpretó Love Me Forever!, tema principal de Rhythm Heaven Groove, la nueva entrega de la popular serie de Nintendo producida por Tsunku, uno de los compositores más influyentes del pop japonés y creador de grupos históricos como Morning Musume.

Para la cantante, el proyecto tuvo un significado muy distinto al de cualquier otra colaboración, pues la llevó de vuelta a uno de los videojuegos que marcó su infancia.
“Ésta fue la primera vez que me dediqué de lleno a cantar una canción para un videojuego de este tipo. Se siente muy extraño pensar que la gente estará presionando los botones de su Nintendo Switch al ritmo de mi voz. Cuando era niña yo hacía exactamente eso con las canciones de Rhythm Heaven. Estar ahora del otro lado, sabiendo que otras personas jugarán escuchándome, es algo que genuinamente me hace muy feliz.”
Ado también adelantó uno de los proyectos que marcarán la siguiente etapa de su carrera y la rola principal del filme live action de Blue Lock. Se trata de Monstruo, su nuevo sencillo, que llegará a plataformas digitales el próximo 7 de agosto.
La canción representa una nueva colaboración con algunos de los nombres más reconocidos de la escena vocaloid y, además, incorpora un elemento poco habitual dentro de su repertorio, una fuerte influencia latina.
“La música fue compuesta por Giga y TeddyLoid, quienes también escribieron las canciones de Odo. Además, la letra fue escrita por ryo, de supercell. Así que, para quienes son súper fanáticos de vocaloid, esta colaboración es simplemente increíble; es un proyecto gigantesco.
“Uno de los puntos más memorables de Monstruo es su sonido con influencia latina. De hecho, el título está tomado directamente del español. En japonés sería kaibutsu y en inglés monster, pero decidimos usar la palabra en español. Por eso Monstruo aparece bastante en la letra. Ese ritmo latino está muy incorporado dentro de la música de baile de la canción. De verdad, no puedo esperar para cantarla en español frente a un público hispanohablante”, compartió.
Una voz que ya cruzó las fronteras de Japón
La música japonesa vive uno de sus momentos de mayor proyección a nivel mundial y Ado forma parte de una generación que ha contribuido a ampliar su alcance. Su voz ha acompañado películas, videojuegos, campañas deportivas y recientemente el camino de la selección japonesa rumbo al Mundial de 2026. Al mismo tiempo, sus giras internacionales demuestran que el idioma dejó de ser una barrera para conectar con públicos de distintas partes del mundo.
Irónicamente, mientras su imagen sigue siendo un misterio, su voz resulta cada vez más familiar para millones de personas. Ado nunca necesitó mostrar su rostro para construir una identidad. Lo hizo a partir de canciones nacidas en internet, de melodías que parecían imposibles de interpretar y de una forma de cantar que convirtió la complejidad técnica en una de sus mayores fortalezas.