VIDEO: Así vibró Ciudad Universitaria con el himno de Pumas en la Final
El tradicional himno universitario de los Pumas fue aún más especial esta noche en Ciudad Universitaria, ya que la ilusión de la octava estrella está más presente que nunca

El Estadio Olímpico Universitario se encuentra completamente listo para acoger una noche histórica. Con las localidades agotadas desde hace días, la afición auriazul ha convertido CU en un verdadero fortín azul y oro.
Todo está dispuesto para que Pumas dispute la Final de Vuelta del Clausura 2026 ante Cruz Azul ante un marco impresionante de más de 50 mil almas que no han dejado de alentar desde temprano.

Así se se cantó el himno de Pumas en CU en la Final
Cuando los jugadores de Pumas saltaron al terreno de juego, el Estadio Olímpico Universitario explotó en una ovación ensordecedora. Y entonces llegó el momento mágico: las primeras notas del Himno Deportivo Universitario resonaron con una fuerza que erizó la piel de todos los presentes.
Miles de gargantas se unieron en un solo coro, entonando el lema de la Universidad. Un ritual que trasciende el futbol y toca el alma universitaria. La voz de la afición retumbaba en las gradas, potente, unida y llena de emoción, mientras los jugadores colocaban la mano en el pecho y algunos cerraban los ojos para absorber cada verso.
Ahí mismo, uno de los artífices de que Pumas esté en la lucha por el título, Efraín Juárez, fue enfocado por unos instantes y se le vió muy emotivo durante este momento. Con los ojos cerrados, el brazo levantado y una emoción que se pudo sentir en cada uno de los auriazules.
El eco de las voces se prolongó incluso después de las últimas notas, dejando un silencio cargado de expectativa y un sentimiento de unidad que pocos estadios en México pueden igualar. Fue emotivo, épico y profundamente conmovedor.
La ilusión puma: romper 15 años de sequía
La afición de Pumas vive una ilusión desbordante. Después de 15 años sin levantar el título de Liga MX, la posibilidad de coronarse en casa y frente a un rival histórico como Cruz Azul, ha encendido una llama que no para de crecer.
Los aficionados sueñan despiertos con ver a sus Pumas levantar la octava estrella. Han esperado con paciencia, han sufrido y han creído. Hoy esa fe se transforma en energía pura que empujará al equipo desde la tribuna.
