Sardar Azmoun es expulsado de la selección de Irán por “deslealtad” en medio de tensión política
La crisis bélica con Estados Unidos e Israel alcanza el vestuario de la selección iraní de futbol a días del inicio de la Copa del Mundo 2026

La selección de Irán quedó envuelta en una crisis deportiva y política a semanas del inicio del Mundial 2026, tras reportes de la expulsión del delantero Sardar Azmoun por un presunto acto de deslealtad hacia el gobierno.
La decisión, reportada por medios estatales como la agencia Fars, deja fuera a uno de los futbolistas más influyentes del país en la antesala del torneo que se disputará del 11 de junio al 19 de julio en Estados Unidos, México y Canadá.
Azmoun, de 31 años, habría provocado el malestar de las autoridades tras publicar en redes sociales una fotografía junto a Mohammed bin Rashid Al Maktoum, gobernante de Dubái. La imagen apareció en un momento de máxima tensión regional, luego de que Irán lanzara ataques con drones y misiles contra Emiratos Árabes Unidos en respuesta a bombardeos atribuidos a Estados Unidos e Israel que derivaron en la muerte del líder supremo Alí Jamenei.
Aunque el delantero eliminó posteriormente la publicación, el gesto fue duramente criticado en la televisión estatal. El analista Mohammad Misaghi calificó la acción como inapropiada y cuestionó su lugar en el equipo nacional. “No es digno de vestir la camiseta”, señaló durante una emisión.
Hasta ahora, la federación iraní no ha emitido una postura oficial. Sin embargo, reportes no confirmados apuntan a posibles sanciones adicionales, incluyendo medidas económicas contra el jugador.
La ausencia de Azmoun representaría una baja sensible para el conjunto iraní. Desde su debut en 2014, el atacante ha marcado 57 goles en 91 partidos internacionales, consolidándose como uno de los referentes ofensivos del equipo. Actualmente milita en el Shabab Al-Ahli de Emiratos Árabes Unidos, tras una carrera en Europa que incluyó pasos por Rusia, Alemania e Italia.
Irán bajo presión
Su exclusión llega en un momento especialmente delicado. La participación de Irán en el Mundial ya se encuentra bajo presión debido al conflicto geopolítico con Estados Unidos, uno de los países anfitriones. En ese contexto, la salida de su principal delantero debilita tanto el plano deportivo como el simbólico de la selección.
El caso de Azmoun vuelve a evidenciar cómo, en determinados contextos, el futbol queda expuesto a tensiones que trascienden la cancha. A semanas del torneo más importante del calendario, Irán enfrenta no solo a sus rivales, sino a sus propias fracturas internas.
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