Del octágono de la MMA al gabinete de Donald Trump
Antes de su carrera política en el Senado, el nuevo integrante del gabinete de Estados Unidos, Markwayne Mullin, fue peleador profesional

El rugido de la multitud y la adrenalina al encerrarse en una jaula son una memoria lejana para Markwayne Mullin, un hombre que cambió el octágono por los pasillos y las salas de juntas de la Casa Blanca. Nacido en Oklahoma, miembro de la Nación Cherokee y curtido en el negocio familiar de la fontanería, la biografía de Mullin está marcada por la disciplina de las artes marciales mixtas.
Antes de que su nombre se imprimiera en las papeletas de votación, se forjó en el circuito de la MMA. Su récord profesional quedó en 5 victorias y cero derrotas. Cada una de esos cinco encuentros ante algún feroz rival cimentó la fama de un peleador que subía al octágono con un propósito inalterable, una filosofía que, años más tarde, trasladaría a la arena legislativa. Su destreza sobre la lona marcó un hito que lo llevó a ser reconocido en el Salón de la Fama de Lucha de Oklahoma.

El cambio de escenario se produjo con su incursión en el Partido Republicano. Tras administrar con éxito su negocio, Mullin dio el salto a la capital, durante diez años, en la Cámara de Representantes. Su voz representó la tendencia conservadora y pragmática de Oklahoma.
Su ascenso culminó al ganar un escaño en el Senado de Estados Unidos, convirtiéndose en el único nativo americano en el cuerpo legislativo superior. Desde esta plataforma se consolidó como un incondicional aliado de Donald Trump.
Fue precisamente esa lealtad y su perfil de "guerrero" lo que llamó la atención del Presidente, que lo designó para reemplazar a Kristi Noem, la polémica Secretaria de Seguridad Nacional. Al anunciarlo, el expresidente Trump alabó la capacidad de Mullin para asegurar la frontera y frenar la inmigración ilegal. Asimismo, lo catalogó como un "MAGA Warrior".

La nominación lo obligaría a someterse a la ratificación del Senado, llevando a Mullin a una nueva y quizás la más compleja batalla política de su carrera. Su trayectoria se debe a la tenacidad. Del rigor del entrenamiento a la dureza de la política fronteriza, Markwayne Mullin seguramente dará pelea.
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