Milagro en la nieve: Lindsey Vonn competirá en los Juegos Olímpicos con el ligamento roto

La leyenda  estadunidense desafía a la medicina y anuncia que buscará el oro en Milán-Cortina

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Lindsey Vonn no está lista para bajarse de la montaña. Ni siquiera con el ligamento cruzado anterior completamente roto.

La esquiadora estadunidense confirmó  que sufrió una rotura total del ligamento cruzado anterior en su rodilla izquierda tras una caída en una prueba de descenso de la Copa del Mundo en Crans-Montana, Suiza. El accidente ocurrió el viernes, a sólo días del inicio de las pruebas alpinas femeninas y a las puertas de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán Cortina.

Pese al diagnóstico, Vonn mantiene su plan de competir.

Me rompí completamente el ligamento cruzado anterior”, dijo en conferencia de prensa en Cortina d’Ampezzo. “También tengo contusiones óseas y algo de daño en los meniscos. No estamos seguros si era preexistente o consecuencia directa del accidente”.

La caída se produjo en una curva cerrada al inicio del recorrido. Vonn terminó contra las redes de seguridad y permaneció sentada varios minutos antes de reanudar el descenso con cautela, protegiendo la rodilla izquierda. Esa no es la rodilla que fue reemplazada parcialmente en 2024, intervención que marcó su sorpresivo regreso al circuito. Tras cruzar la meta, fue trasladada en helicóptero a un hospital para estudios médicos. 

Una decisión contra toda lógica deportiva

A los 41 años, Vonn es consciente del riesgo que implica competir sin el principal estabilizador de la rodilla. También sabe que no sería la primera vez que lo hace.

Tras tres días de fisioterapia intensiva y bajo supervisión médica, volvió a esquiar el martes. Caminó sin cojear antes y después de la conferencia. No hubo inflamación visible.

No tengo la rodilla hinchada, y con la ayuda de una rodillera confío en que podré competir el domingo”, afirmó. “Mientras tenga una oportunidad, lo intentaré. Haré todo lo posible por estar en la línea de salida”.

El calendario no concede treguas. El primer entrenamiento de descenso femenino está previsto para el jueves. Su debut olímpico sería dos días después, en la prueba de descenso. Vonn también planea competir en el supergigante y en la nueva prueba combinada por equipos.

La convicción de Vonn no surge del optimismo ingenuo. Se apoya en un historial único de lesiones graves y regresos improbables.

En el Campeonato Mundial de 2013 en Schladming, Austria, se destrozó la rodilla derecha durante un Super-G en condiciones extremas. Volvió la temporada siguiente, se lesionó otra vez y se perdió los Juegos Olímpicos de Sochi 2014.

Antes del Mundial de 2019 sufrió nuevas lesiones de consideración. Aun así, ganó la medalla de bronce en descenso, compitiendo sin ligamento colateral lateral y con tres fracturas en la meseta tibial. Poco después anunció su retiro, que duró casi seis años.

Ya he estado en esta situación. Sé cómo manejarla”, dijo. “Me siento mucho mejor ahora que en 2019. Y aun así conseguí una medalla allí. Esto no es algo desconocido para mí”.

Su carrera está llena de episodios que rozan lo inverosímil. En los Juegos Olímpicos de 2010 ganó el oro en descenso mientras trataba una lesión en la espinilla con Topfen, un queso fresco usado como remedio casero para reducir la inflamación.

Ya no necesito Topfen”, bromeó. “No tengo la rodilla hinchada”. 

El contexto olímpico y la presión del regreso

Vonn es una de las figuras más reconocibles del esquí alpino y una de las grandes atracciones de los Juegos de Milán Cortina, cuya ceremonia inaugural se celebra el viernes. Su presencia trasciende lo deportivo. Representa longevidad, resiliencia y una narrativa de desafío constante al desgaste físico.

Dentro del equipo estadunidense no hay sorpresa, sólo respeto. Su compañera Bella Wright fue directa.

Si alguien puede hacerlo, esa es Lindsey”, afirmó. “Tiene todo lo necesario. Sobre todo, el estado mental”.

No todos han tenido la misma experiencia. Breezy Johnson, campeona mundial de descenso y combinada, recordó un intento fallido de competir sin ligamento cruzado anterior en Cortina en 2022.

“He intentado esquiar esta pista sin LCA y no lo he conseguido. Eso no significa que ella no pueda hacerlo. Hay más atletas que compiten sin LCA de los que imaginamos”. La mirada médica y el riesgo asumido

Andrea Panzeri, médico jefe de la Federación Italiana de Deportes de Invierno, señaló que no es inusual ver atletas de élite competir con lesiones severas de rodilla, incluido el LCA desgarrado. Cada caso, subrayó, depende de estabilidad muscular, control neuromuscular y tolerancia al dolor.

Vonn reconoce que no ha probado descender a máxima velocidad desde la lesión. Se apoya en su equipo técnico y médico para evaluar cada paso.

Me apoyo en todos los miembros de mi equipo. Todos están trabajando al máximo para que me sienta segura”.

En Cortina, la montaña no espera. Lindsey Vonn tampoco.