Cuba: adiós a la dictadura

El reto será poner las bases para el regreso de la democracia a un país que ha vivido sometido a una minoría rapaz y represora.

Se le acabó el tiempo a la dictadura cubana. Llegó la hora de decirle adiós. El colapso económico de los últimos años se mezcló con la debacle de Nicolás Maduro. Sus antiguos aliados ya no pueden proveer el petróleo que Cuba desesperadamente necesita para sobrevivir.

La economía es un desastre. El PIB cayó 15% en los últimos seis años. El turismo que en alguna época inyectó valiosas divisas ahora es más escaso. La pandemia del covid-19 y el crecimiento de las sanciones económicas tuvieron un efecto devastador.

Empoderado después de la captura de Maduro, el gobierno de Estados Unidos ha decidido controlar la distribución y el destino de los productos petroleros de Venezuela. La dictadura cubana se quedó sola. Sus viejos amigos en el vecindario han hecho mutis, conscientes de que su apoyo a la Isla podría tener consecuencias comerciales devastadoras.

La diáspora continúa en una nación que ha perdido la esperanza por culpa de un puñado de “camaradas” que conservan sus privilegios mientras la mayoría no puede movilizarse políticamente por los salvajes controles policiacos que tienen subyugada a la población.

Cifras oficiales de la Oficina Nacional de Estadísticas han señalado que, entre 2020 y 2024, Cuba vivió un decremento de casi un millón y medio de personas que en su mayoría decidieron emigrar a Estados Unidos, destino tradicional del exilio cubano.

El presidente Trump firmó el pasado jueves una orden ejecutiva por la que anuncia imponer aranceles contra las importaciones de cualquier país que venda o provea petróleo crudo ante la amenaza que el gobierno comunista de la isla representa para su seguridad nacional.

El propio mandatario reveló, la noche del sábado, que él mismo fue quien le solicitó  personalmente a la Presidenta de México dejar de hacer envíos de petróleo mexicano a Cuba, tras lo que la mandataria mexicana habría cumplido amablemente con dicha solicitud.

Ante la “ventaneada”, la mandataria mexicana negó haber discutido las peticiones de su homólogo en la más reciente conversación telefónica; sin embargo Sheinbaum explicó que México aún busca vías diplomáticas para ayudar a Cuba, aunque ya no necesariamente con envíos de hidrocarburos.

Estados Unidos sabe que la dictadura cubana está noqueada. “Pienso que vamos a trabajar en un acuerdo con la isla. Vamos a ser amables. Tenemos una situación que es muy mala para Cuba. Ellos no tienen dinero, no tienen petróleo”, dijo Trump en el avión Air Force One.

En una acción impensable en otras épocas, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba publicó un comunicado en el que reafirma su compromiso para trabajar con Estados Unidos: “Cuba propone renovar la cooperación en áreas que incluyen la lucha contra el terrorismo, el lavado de dinero, el combate al narcotráfico, la ciberseguridad, la trata de personas y los delitos financieros”.

BALANCE

Lo mejor que le puede pasar al pueblo cubano es que la dictadura comunista, heredada por los Castro, salga del poder de una vez y para siempre. El reto ahora será poner las bases para el regreso de la democracia a un país que ha vivido sometido a una minoría rapaz y represora.

Debemos reconocer siempre la gallardía de la oposición en Cuba, que ha enfrentado un entorno de vigilancia criminal tras las históricas protestas de 2021. La represión se ha intensificado sin lograr derrotar el espíritu de activistas valientes que han buscado cambios democráticos, recurriendo a la no violencia y la defensa cultural.

Líderes como Rosa María Payá Acevedo, destacada activista cubana, elegida en junio de 2025 como comisionada de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), deberán jugar un papel central en la construcción de una Cuba libre en los años por venir.