México consuma doble fracaso en beisbol: humillación en el Clásico Mundial y adiós olímpico en 2028

La derrota 9-1 ante Italia elimina a México del Clásico Mundial de Beisbol y le arrebata la posibilidad directo a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028

thumb
México se queda sin posibilidades de acudir a los Juegos Olímpicos de 2028.Getty Images via AFP

La noche más oscura para el beisbol mexicano en la última década se escribió con tinta italiana en el Daikin Park. Lo que comenzó como una misión para validar el histórico tercer puesto de 2023 terminó en una tragedia deportiva por partida doble: la novena de México no sólo fue humillada 9-1 por Italia, quedando eliminada del Clásico Mundial de Beisbol, sino que también vio esfumarse la posibilidad de clasificar a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

El equipo dirigido por Benjamín Gil, que llegó a Houston con la etiqueta de gigante del continente, se desmoronó ante una escuadra europea que jugó con la precisión de una máquina de expreso  y la agresividad de quien no tiene nada que perder. El marcador de 9-1 es el reflejo de una parálisis ofensiva y un descontrol en la loma que retrocede al beisbol mexicano a sus épocas más inciertas, borrando de un plumazo el prestigio ganado hace tres años en Miami.

El sueño olímpico se desvanece en Houston

Sin embargo, el dolor de la eliminación del Clásico es sólo la mitad del daño. Este certamen funcionaba como la aduana crítica para el regreso del beisbol al programa olímpico. De acuerdo con  los criterios de clasificación, los dos equipos mejor posicionados del continente americano en este Mundial, sin contar a Estados Unidos, ya clasificado por ser anfitrión, asegurarían su boleto directo a Los Ángeles 2028.

Con la derrota ante Italia, México cede ese privilegio a naciones que logren avanzar a la fase final, obligando al deporte nacional a ver el certamen en Los Ángeles por televisión.

La doble eliminación de esta noche deja una herida profunda. Benjamín Gil y sus jugadores abandonan Houston no sólo con las maletas vacías, sino con la responsabilidad de haber perdido el rumbo en el momento más inoportuno. El beisbol mexicano, que hace poco celebraba en el podio mundial, hoy se enfrenta a un espejo que le devuelve una imagen de vulnerabilidad, obligado a reconstruirse desde los escombros.