- Una de las peores violaciones a la ley ambiental es pintar cuando hay contingencia, porque contamina más el ambiente.
A unas cuantas semanas de la inauguración del Mundial de Futbol en la Ciudad de México, no ha habido un sólo mes del año que no haya al menos una contingencia ambiental por ozono, lo que técnicamente pondría en riesgo el torneo.
Y es que, de acuerdo con la normatividad vigente, en caso de contingencia no se podrían realizar —entre otras cosas— actividades deportivas al aire libre, por el riesgo para la salud de quienes las practiquen.
A como van las cosas, de seguir con esta tendencia mensual, los niveles de contaminación se podrían dispar el mero día de la inauguración, por lo que se tendría que suspender la ceremonia, cosa que por supuesto no ocurriría.
Habría que ver quién es el guapo —o la guapa— que se aviente el tiro de cancelar la actividad física al aire libre, que significaría dejar de jugar el partido que daría inicio a la millonaria justa mundialista.
Nadie se atrevería, y a como se las gastan las autoridades mexicanas, si se presentara una contingencia, con toda seguridad las instancias de gobierno la ocultarían, para no ser exhibidas violando las normas ambientales en perjuicio de jugadores y aficionados.
Es más, la violación a la ley la hace todos los días el gobierno de Clarita Brugada, que para nada suspende sus inútiles obras, con las que busca darle una manita de gato al camino de los mundialistas.
Se supone que mientras hay contingencia, las obras no prioritarias deben detenerse, pero en la Ciudad de México sucede todo lo contrario. No sólo se acelera el amontonamiento de materiales de construcción, sino el cascajo que va saliendo.
No conforme con haberle robado un carril a cada lado de la calzada de Tlalpan, las constructoras estrangulan la vital avenida al estacionar en un segundo carril maquinaria y camiones de volteo, que se suman a los vehículos repartidores que no tienen dónde colocarse mientras surten pedidos.
Pero como el gobierno de Morena hace lo que le viene en gana, ahora también se le ocurrió pintar durante el día el mobiliario urbano de esa avenida, que incluye postes, pasos peatonales y paraderos, generando embotellamientos.
Lo de menos es el color un lila suave que usan —al menos no es el horrendo guinda—, sino que una de las peores violaciones a la ley ambiental es pintar cuando hay contingencia, porque contamina más el ambiente.
Todo eso se lo pasan por el arco del triunfo Brugada y sus muchachos, pues para eso son la autoridad, ¿qué no? No fuera un ciudadano de a pie el que hiciera una pequeña reparación, porque le echarían a la jauría.
La de ayer es la cuarta contingencia por ozono en el Valle de México en lo que va de 2026. La primera fue de un día, y se registró el 8 de enero.
Pero la segunda arrancó el 12 de febrero y duró cerca de 50 horas, dándose por terminada el 14 de febrero, sólo para que 24 horas después —la tarde del 15— se activara una tercera, que se extendería hasta el 17 del mismo mes.
Vaya problema, pues entre la inseguridad, falta de buenos servicios, de transporte eficiente y las amenazas de inundaciones o contingencias ambientales, habrá que encender varias veladoras para que no se caiga el torneo.
CENTAVITOS
Dicen los que saben, que quien le puso el apodo del cero votos a Arturo Ávila no fue Federico Döring, sino el sonorense Damián Zepeda. Quien haya sido, el mote le queda como anillo al dedo a Arturito, que cargará con ese estigma siempre. Y no se vería nada bien aceptando otra pluri, de ésas que exige a gritos desaparecer para siempre.
