Max Verstappen arremete contra el nuevo reglamento de F1: "Es Fórmula E con esteroides"

Max Verstappen critica con dureza el nuevo reglamento de F1 y los cambios en Red Bull, comparando los autos con la Fórmula E por falta de potencia

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Max Verstappen con camiseta y gorra de Red Bull.REUTERS

El mundo del automovilismo vive momentos de tensión tras las recientes declaraciones de Max Verstappen. Durante las pruebas de pretemporada en Bahréin, el neerlandés no se guardó nada y lanzó una crítica feroz contra el rumbo que tomó la Fórmula 1 con su nueva reglamentación. Aunque el diseño visual del RB22 (o el modelo en turno) cumple con las expectativas estéticas, las sensaciones detrás del volante resultan decepcionantes para el tetracampeón del mundo.

Para Verstappen, la esencia de la máxima categoría se desvanece entre cables y gestión de energía. El piloto estrella de Red Bull Racing comparó la experiencia de manejo con la Fórmula E, pero bajo una lupa mucho más agresiva, describiéndola como una versión "con esteroides" que se aleja de la pureza mecánica que caracterizó al Gran Circo durante décadas.

CRÍTICAS DURAS AL MANEJO Y LA PÉRDIDA DE VELOCIDAD

La principal molestia de ‘Mad Max’ radica en la entrega de potencia y las limitaciones técnicas que imponen las nuevas reglas. Según el piloto, la dependencia extrema de los sistemas híbridos y la recuperación de energía transforman la conducción en un ejercicio de administración y no en una batalla de velocidad pura. "Como piloto puro, disfruto pilotando a fondo. Y ahora mismo no puedes hacer eso", confesó el neerlandés, dejando claro que el estilo de manejo cambió de forma negativa.

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Max Verstappen a bordo del nuevo auto de Red Bull.REUTERS

El problema no es el auto en sí, sino el marco legal que lo rige. Max Verstappen señaló que la complejidad de los nuevos monoplazas obliga a los conductores a estar más pendientes de los indicadores energéticos que de la pista. Esta situación, en sus propias palabras, resulta "anti-racing" y le quita la diversión a la competencia. Para el vigente subcampeón, el sentimiento original de la F1 quedó en el pasado, sustituido por una tecnología que prioriza la eficiencia sobre el espectáculo de la velocidad punta.

UN FUTURO INCIERTO PARA EL PILOTO DE RED BULL

A pesar de que el diseño del monoplaza y su nueva decoración recibieron elogios por parte del equipo, el entusiasmo de Max está por los suelos. El piloto fue tajante al mencionar que, si bien siempre dará su máximo esfuerzo por Red Bull, el nivel de motivación para encarar las próximas temporadas no es el mismo de antes. Esta falta de emoción genera dudas entre los aficionados sobre cuánto tiempo más querrá permanecer Verstappen en una categoría que ya no lo llena como profesional.

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El RB22 de Max Verstappen en pista.REUTERS

El descontento de la figura principal de la parrilla pone en jaque a la FIA y a los dueños del circo. Si el piloto más dominante de la era moderna asegura que los autos no son divertidos, el riesgo de perder audiencia es real. Verstappen cerró sus declaraciones con la honestidad que lo caracteriza: "Yo no escribí el reglamento". Por ahora, la incertidumbre reina en el paddock mientras los equipos intentan descifrar cómo devolverle la "magia" a una Fórmula 1 que, para su campeón, hoy se siente más eléctrica que nunca.

HAMILTON SE UNE A LAS QUEJAS: "MÁS LENTOS QUE LA F2"

La polémica no terminó con las declaraciones del neerlandés, pues Lewis Hamilton también alzó la voz para mostrar su desconcierto ante la complejidad del nuevo reglamento. El siete veces campeón del mundo fue contundente al señalar que las directrices técnicas resultan ridículamente complejas, incluso para los mismos protagonistas del asfalto. El británico mencionó que, tras las recientes reuniones técnicas, quedó claro que entender el funcionamiento de los autos ahora requiere casi de un "título de grado".

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Lewis Hamilton con un café en la mano derecha.REUTERS

Para el piloto de Ferrari, el problema no solo afecta a quienes conducen, sino principalmente al espectáculo y al espectador. Hamilton advirtió que ningún fan va a comprender las reglas bajo las cuales se compite ahora. Lo más preocupante para el veterano es la notable pérdida de rendimiento en pista, asegurando que, bajo este nuevo esquema, los tiempos de vuelta son decepcionantes, al grado de rodar más lentos que los autos de la F2. Esta crítica refuerza la postura de Verstappen y pone bajo fuego cruzado a la FIA por el rumbo tecnológico de la categoría.

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