La Máquina descarrila en Los Ángeles; Cruz Azul fue humillado en la Concacaf
Superado ampliamente por Los Ángeles FC, el equipo cementero de Larcamón quedó contra la pared en el primer asaltado de los cuartos de final al ser goleado.

El Cruz Azul enloqueció en Los Ángeles. El problema empieza a hacerse grande con una racha de cinco partidos sin ganar en un momento en que Nicolás Larcamón suele perder los estribos.
Su equipo también perdió la moral y el equilibrio en un partido por los cuartos de final de Concacaf en el que sufrieron una demencia.
Los Ángeles supo tumbar al Cruz Azul, no sólo en la parte futbolística, sino desde la raíz. Aparecen entonces lo peores miedos en el proyecto de Nicolas Larcamón, un técnico revulsivo que sin embargo, parece siempre zozobrar a la hora buena.
El LAFC desnudó los peores factores en La Máquina, un equipo que convulsionó en la médula del campo, con grandes y anchas avenidas en la zona central de la defensa y en la contención.
ERIK LIRA SUFRE MUCHO JUNTO AL CRUZ AZUL
Erik Lira, un prodigio de jugador desde que aparece como líbero, fue brutalmente superado por la velocidad de los futbolistas de Los Ángeles y quedó reratado en una una imagen dolorosa como la de todo su equipo.

Son Heung-Min anotó al cerrar una buena jugada en el área chica y después como un pura sangre a toda velocidad, David Martínez les hizo el segundo tanto. En la parte complementaria, Martínez lo volvió a hacer a pura fuerza y talento cuando se coló en el área tras arrastrar el balón desde medio campo y soltar un tiro cruzado.
LOS ÁNGELES, A COMPLETAR LA OBRA EN PUEBLA
Los Ángeles siendo sólidos y letales se llevaron el primer asalto de los cuartos de final ante un Cruz Azul que dio la muestra de dar por pérdido todo a la media hora de haber salido a jugar.
Si bien es cierto que cultivaron la pelota en los últimos minutos, fue por la propia voluntad de Los Ángeles, que tuvieron muchas ocasiones acaso, para ampliar la ventaja.
El 3-0 parece una lápida con el nombre escrito de Larcamón, pero puede suceder, como es común en juegos de esta índole, que un equipo aparentemente muerto en lo anímico recobre la vida. Cruz Azul espera en siete días cambiar esta narrativa triste cuando jueguen la vuelta en el estadio Cuauhtémoc de Puebla.
Por lo pronto, quedan de bruces ante una prueba exigente, en la que su técnico debe demostrar que está capacitado para llevar hasta el fin del camino a su proyecto.