Manchester City aplasta al Chelsea y hace temblar al Arsenal en la Premier League

Manchester City aplastó 3-0 al Chelsea y recortó distancias en la Premier League. El equipo de Pep Guardiola acecha el liderato del Arsenal

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Jugadores del Manchester City celebrando el gol de Guehi.REUTERS

El futbol de Inglaterra entró en su etapa más dramática y el Manchester City demostró que tiene el olfato intacto cuando se trata de cazar campeonatos. Los dirigidos por Pep Guardiola olieron sangre en la carrera por el título y no dudaron en asestar un golpe letal tras golear de manera contundente por 0-3 al Chelsea en el mítico escenario de Stamford Bridge. Con este resultado aplastante, la escuadra ciudadana aprovechó el descalabro del líder ante Bournemouth, recortó una distancia vital y se puso a solamente seis unidades del Arsenal.

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Erling Haaland recibiendo una barrida.REUTERS

Los londinenses, dirigidos por Mikel Arteta, comandan la Premier League, pero ahora sienten la respiración del gigante en la nuca, sobre todo porque el cuadro celeste cuenta con un partido pendiente y un enfrentamiento directo entre ambos, dejando la moneda completamente en el aire a falta de seis jornadas para bajar el telón.

UN PRIMER TIEMPO LLENO DE SUSTOS Y VAR EN CONTRA DEL CHELSEA

A pesar del abultado marcador final, el trámite del encuentro arrancó con un guion completamente distinto. Durante los primeros cuarenta y cinco minutos, la escuadra local dominó las acciones y perdonó la vida de su rival. Jugadores como Cole Palmer y Joao Pedro dispusieron de oportunidades inmejorables para abrir el marcador, pero fallaron en el último toque frente a la portería. La tensión llegó a su punto máximo cuando Marc Cucurella mandó el esférico al fondo de las redes, desatando la locura en las tribunas, pero el VAR ahogó el grito de gol al señalar un milimétrico fuera de lugar que salvó milagrosamente a la visita.

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Nico O'Reilly rematando de cabeza.REUTERS

Por si fuera poco, el arquero Gianluigi Donnarumma se vistió de héroe para el cuadro forastero al realizar una atajada monumental tras un potente disparo de Pedro Neto. En el bando local llamó poderosamente la atención la titularidad de Andrey Santos, quien tomó el lugar de Enzo Fernández. El mediocampista argentino recibió un severo castigo por parte de su propia directiva luego de lanzar declaraciones que ponían en duda su continuidad en la institución. Del otro lado de la cancha, la ofensiva visitante lució inoperante; apenas se registraron tibios intentos por parte de Antoine Semenyo y Rayan Cherki, disparos que terminaron sin problemas en las manos del guardameta Robert Sánchez.

EL DESPERTAR DE LA MAQUINARIA CELESTE PARA SELLAR LA GOLEADA

La charla en el vestidor transformó por completo la actitud de los visitantes. Tras el descanso, el equipo saltó al campo con el pie en el acelerador y la contundencia de un auténtico depredador. Al minuto 51, la magia apareció cuando Rayan Cherki trazó un centro venenoso que encontró la cabeza de Nico O'Reilly, quien no perdonó y rompió el cerrojo londinense. Este tanto destrozó el esquema táctico de los locales, situación que los celestes aprovecharon a la perfección.

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Marc Guehi pateando al arco.REUTERS

Apenas seis minutos después del primer golpe, Cherki volvió a frotar la lámpara. El talentoso jugador armó una espectacular jugada individual que desarmó a la defensa rival y dejó la mesa servida para que Marc Guéhi definiera con la frialdad de un centro delantero nato, ampliando la ventaja en el marcador. La estocada final llegó en la recta final del compromiso, cuando restaban veinte minutos en el reloj. El mediocampista ecuatoriano Moisés Caicedo cometió un gravísimo error en la salida del balón, un regalo que Jeremy Doku interceptó sin dudar para firmar el tercer tanto de la tarde y silenciar por completo el estadio.

Con esta imponente exhibición de poderío ofensivo, el Manchester City demostró que defenderá su corona hasta el último segundo. El título del torneo depende ahora de sus propios botines, mientras que los famosos 'Gunners' cruzan los dedos para no revivir los fantasmas del pasado y ver cómo se les escapa la gloria tras veintidós largos años de sequía en el máximo circuito del futbol británico.