Karen Hao llama a Europa a liberarse del imperio de la inteligencia artificial
Karen Hao advirtió en Berlín que el modelo de IA impulsado por OpenAI y Google concentra poder político, energético y económico.

Berlín.- La periodista y autora estadunidense Karen Hao inauguró la conferencia digital Republica (re:publica) en Berlín, Alemania, donde lanzó una crítica no sólo a las grandes empresas tecnológicas de inteligencia artificial (IA), como OpenAI y Google, sino también advirtió a los políticos europeos sobre las posibles consecuencias de seguir los pasos de Estados Unidos en materia de IA.
Hao ha realizado una exhaustiva investigación sobre el impacto de la inteligencia artificial en la sociedad, la autora ha tenido acceso de primera mano a personas involucradas en el crecimiento de esta tecnología en Silicon Valley y ha plasmado sus investigaciones en el libro publicado en 2025: ‘El imperio de la IA: Sam Altman y su carrera por dominar al mundo’, siendo ahora un referente en el tema que expone cómo el crecimiento de la industria de IA ha tenido costos sociales, políticos, económicos y energéticos.
Para Hao las empresas que desarrollan los modelos de IA, como OpenAI, no son solo proveedoras comerciales de productos y servicios, son en realidad nuevas formas de imperios que consolidan una cantidad extraordinaria de poder económico y político, las cuales reconfiguran nuestra geopolítica, alteran los sistemas educativos y socavan nuestra salud física y mental.
“Los imperios de la IA funcionan exactamente igual que los imperios tradicionales: por ejemplo, reclaman recursos que no les pertenecen, se apropian de los datos de actores, artistas y creadores (monopolizando la producción de conocimiento) y explotan una cantidad extraordinaria de mano de obra; sin embargo, tanto los trabajadores que hacen prosperar a estas empresas como los que se benefician de ellas reciben muy poco a cambio”, destaca la periodista durante la conferencia magistral ‘How Silicon Valley is Reshaping the World, via AI’.
Escala agresiva
Las empresas tecnológicas de IA han crecido exponencialmente, mientras que estas firmas han escalado la computación, el aumento agresivo de la capacidad de procesamiento ha llevado al extractivismo, a un creciente consumo de energía y agua, al aumento drástico de los precios de los servicios públicos, una sobrecarga en la red eléctrica y en la construcción, entre otras afectaciones.
Hao expone que anteriormente los modelos de computación solían entrenarse en chips de computadoras digitales individuales o tal vez una decena de ellas, mientras que ahora se entrenan en supercomputadores con decenas o cientos de miles de chips de computadoras. “Estas supercomputadoras no se parecen en nada a los centros de datos que impulsan nuestra vida digital moderna”, dice Hao.

Un ejemplo de esto es la diferencia entre el primer centro de datos de Meta y el tamaño de la supercomputadora de IA de Meta que está en construcción en Luisiana, Estados Unidos, la cual es cien veces más grande, se prevé que alcance una quinta parte del tamaño de Manhattan, con una potencia de salida aproximadamente el doble que la de la red eléctrica de Berlín.
La periodista cuestiona si realmente la escalabilidad en la computación es necesaria, mientras las grandes firmas siguen el discurso de ‘escalabilidad a cualquier costo’, algunas comunidades en Estados Unidos debaten la posibilidad de sufrir apagones frecuentes ya que la red eléctrica no puede soportar la cantidad de energía necesaria para abastecer este tipo de instalaciones.
Hao, que también ha documentado diferentes protestas en contra de centros de datos de IA en Chile y España, también menciona que no es casualidad que el afectamiento mayor siempre ha sido en países del sur global y que las grandes firmas de IA más allá de solucionar problemáticas actuales, los han acrecentado.
“Cuatro de las principales empresas de IA aumentaron sus emisiones de carbono en un 150 por ciento desde 2020, que es precisamente el año en que estas firmas prometieron reducir sus emisiones a cero para finales de la década”.
La escalabilidad no es necesaria, dice Hao. “La escalabilidad no nos trae innovación; de hecho, nos la está costando”.
Separar la IA del imperio
Para Hao es claro que actualmente se encuentran dos grandes imperios, el imperio digital de la empresas de IA y el imperio de Estados Unidos, quienes conviven, se benefician el uno del otro y se han consolidado como un ejemplo a seguir de los países europeos.

La principal premisa de su conferencia magistral fue contundente: tenemos que separar la inteligencia artificial del imperio, y Europa juega un papel importante para ello, por lo cual dio una serie de ideas para lograrlo.
“Esto requerirá un enfoque a largo plazo con múltiples vertientes. En primer lugar, Europa debe liberarse del imperio. Eso significa ganarse su independencia de los productos tecnológicos estadunidenses; cada vez que se utilizan las herramientas del imperio estadunidense, se les envía más datos y, por lo tanto, se obtiene más poder. A corto plazo, es mejor migrar a modelos de código abierto, pero a largo plazo, Europa debería desarrollar alternativas no solo a los modelos, sino también a la infraestructura, como la propuesta por EuroStack”, señaló Hao en su conferencia magistral.
En segundo lugar Europa necesita rechazar la ideología del imperio. Para Hao esto significa ‘parar la escalabilidad’, sin embargo ella ha visto cómo Europa encuentra a Estados Unidos como un modelo a seguir. Ella ha escuchado cómo los europeos dicen: Estamos muy detrás de Estados Unidos.
Si Europa sigue los pasos de Estados Unidos en materia de querer recortar las normas de protección de datos para que las firmas de IA entrenen sus modelos de datos y a la par realizar una expansión masiva de infraestructura para IA, uno de los resultados sería mayor dependencia de Estados Unidos, de acuerdo con Hao.
“Este camino tendrá las mismas consecuencias que en EU: una fuerte reacción pública y malestar político, además de que afianzaría la dependencia de la tecnología estadounidense. Esto ocurriría tanto de forma indirecta, al tener que comprar muchos chips de NVIDIA, como de forma directa, financiando una costosa infraestructura de computación pública que requiere un alto nivel de inversión”, afirma Hao.
La tercera premisa es romper el monopolio de conocimiento. Karen Hao enfatiza que Europa debe de obligar al sector tecnológico a aumentar su transparencia en toda la cadena de suministro de IA, se tiene que saber qué datos se utilizan para entrenar estos modelos, dónde se ubican los centros de datos, cuánta energía y agua se consumen y cuántas emisiones se generan en toda la cadena de suministro de IA.

El último punto se refiere a que Europa debe de crear nuevos centros de producción tecnológicos fuera del imperio de Estados Unidos, lo cual significa invertir en investigación independiente y promover la ciencia abierta.
“Los imperios no pueden ser nuestra única fuente de información ni de nuestra visión del futuro. [...] Europa debería redoblar sus esfuerzos para invertir en investigación independiente sobre IA, con el fin de mejorar los sistemas de IA existentes, implementar nuevos métodos y aplicar la tecnología a los desafíos más apremiantes, como la mejora de los resultados en la atención médica y la mitigación del cambio climático”, dice Hao.
Y a pesar de que nada de esto va a ser fácil, la autora considera que cada acción para resistir a los imperios ayuda, desde los actores, escritores y artistas que demandan a las compañías de IA por derechos de autor, los trabajadores que protestan por las precarias situaciones laborales, así como los ciudadanos que piden a sus gobiernos establecer leyes y regulaciones sobre el uso de la IA.
Si bien Hao recalca que no está en contra de la IA, ella sugiere que parte del problema es que no todas las tecnologías son IA y que el discurso de los grandes monopolios de IA sobre esta necesidad de ‘escalabilidad al precio que sea’ no es benéfico ni para las sociedades, como para la democracia. “La IA se refiere a una amplia variedad de tecnologías diferentes, por lo que cuando hablamos de maximizar sus beneficios debemos ser bastante específicos, deberíamos preguntarnos cuál de las tecnologías de IA queremos más, cuál queremos menos y cómo podemos seguir mejorando estos tipos de IA”.
Para ella la visión de la IA que se debe construir es una visión impulsada por la comunidad, consensuada, respetuosa del contexto y la historia local; una visión que empodera y fortalece a las comunidades marginadas; una visión inclusiva y democrática.
“Fundamentalmente, debemos separar la IA del imperio. Queremos los beneficios de la IA, pero no podemos permitirnos que comprometan nuestra democracia”, afirma. Hao es positiva frente a la IA y cree que otros modelos de desarrollo son posibles.

La edición de este año de re:publica adoptó un meme como lema “Never gonna give you up”, en tono gracioso y a la vez serio para no rendirse frente a la tecnología; la conferencia magistral de Karen Hao tuvo lugar el 18 de mayo, mientras que re:publica fue del 18 al 20 de mayo.
Karen Hao actualmente escribe para publicaciones como The Atlantic y cofundó la serie ‘AI Spotlight’ del Pulitzer Center, un programa que capacita a periodistas sobre cómo cubrir temas relacionados con la IA.
Este lunes quedó marcado como una jornada histórica en el Vaticano luego de que el papa León XIV presentara oficialmente Magnifica Humanitas, un documento de 130 páginas en el que la Iglesia católica fija una postura frontal frente al avance tecnológico, particularmente el avance de la IA y sus riesgos frente a la sociedad.