Jacob Misiorowski rompe otro récord de velocidad y fortalece su candidatura al Cy Young en MLB
El lanzador de los Cerveceros de Milwaukee firmó otra actuación histórica con 12 ponches en cinco entradas, estableció nuevas marcas de velocidad y consolidó su candidatura al Cy Young

El beisbol siempre ha celebrado la velocidad. Desde Nolan Ryan hasta Aroldis Chapman, cada generación ha tenido un lanzador capaz de desafiar el radar. Pero lo que está haciendo Jacob Misiorowski en la temporada 2026 ya no pertenece únicamente al terreno de los velocistas. Pertenece al de los fenómenos.
El derecho de los Brewers de Milwaukee volvió a reescribir el libro de los récords durante la victoria sobre los Rockies de Colorado, una apertura en la que convirtió cada recta en un espectáculo y reforzó la idea de que hoy no existe un pitcher más dominante en las Grandes Ligas.
Desde su primer lanzamiento importante de la tarde dejó claro que sería otra jornada especial. Abrió el encuentro con un ponche utilizando una recta de 103.4 millas por hora y continuó desmantelando la alineación de Colorado hasta retirar por la vía del strike a ocho de los primeros nueve bateadores que enfrentó.
Un brazo que rompe los límites de la velocidad
La actuación tuvo un ingrediente inédito. Misiorowski lanzó tres ponches con rectas de al menos 104 millas por hora, la mayor cantidad registrada por un pitcher en un sólo encuentro desde que MLB comenzó el seguimiento electrónico de lanzamientos en 2008.
Las tres joyas llegaron con envíos de:

Hace apenas unas semanas él mismo había establecido la marca con dos ponches de esa velocidad. Ahora volvió a superarse.
La exhibición no terminó ahí. Sumó ocho ponches con lanzamientos de 103 mph o más, otro récord desde que existen los sistemas de medición modernos. En una temporada repleta de actuaciones extraordinarias, Misiorowski ha empatado o roto esa marca en cuatro ocasiones.
Una actuación histórica desde el primer inning
El derecho terminó su labor con cinco entradas de apenas un hit permitido, una carrera, ninguna base por bolas y 12 ponches.
Antes de aceptar el único imparable del encuentro había construido otra página para los libros de historia. Se convirtió en el primer lanzador desde 1920 en registrar al menos 11 ponches sin permitir hit durante las primeras cuatro entradas de un juego.
Además, con 24 años y 114 días, se transformó en el abridor más joven en medio siglo en alcanzar 11 ponches durante sus primeros cuatro episodios.
Su dominio también quedó reflejado en la manera en que atacó a los bateadores. De sus 83 lanzamientos, 66 fueron rectas y absolutamente todas viajaron por encima de las 100 millas por hora, una cifra nunca antes vista en la era del seguimiento electrónico.
Incluso el único daño que recibió terminó siendo histórico. Cole Carrigg conectó un cuadrangular solitario sobre una recta de 101.9 mph que terminó fuera de la zona de strike. Fue el lanzamiento más veloz que un pelotero de Colorado ha convertido en jonrón desde 2008.
El gran favorito para conquistar el Cy Young
Más allá de los récords de velocidad, los números de la temporada colocan a Misiorowski muy por delante del resto de los abridores de las Grandes Ligas.
Después de 20 aperturas presume una efectividad de 1.58, la mejor entre todos los pitchers de MLB.
También lidera las Mayores con 185 ponches, 18 más que su perseguidor más cercano, Dylan Cease.
Su dominio continúa con un WHIP de apenas 0.75, muy por debajo del 0.90 del japonés Yoshinobu Yamamoto, mientras que los rivales apenas le batean para .149, el promedio más bajo entre todos los lanzadores calificados.
Hace apenas unas semanas existía preocupación por un episodio de fatiga en el brazo que lo obligó a perder su última apertura antes del Juego de Estrellas y limitó su regreso tras el descanso. Sin embargo, seis días después disipó cualquier duda con otra salida que combinó potencia, control y una velocidad que parece seguir desafiando los límites del cuerpo humano.
Cuando la conversación gira en torno al premio Cy Young de la Liga Nacional, cada apertura de Jacob Misiorowski parece cerrar un poco más el debate. Hoy no solo posee los mejores números del beisbol. También está construyendo una temporada que ya tiene un lugar entre las más dominantes de la era moderna.