Del funeral a la resurrección: los Red Sox igualan una racha histórica de victorias hace 80 años

Boston llegó a parecer desahuciado tras el cambio de manager, pero encadenó 15 triunfos consecutivos, igualó un récord de 1946 y volvió a la pelea por un boleto a los playoffs

Los Red Sox hilvanaron 15 victorias
Los Red Sox hilvanaron 15 victoriasFacebook: Red Sox

Hubo un momento en que la temporada de los Red Sox parecía haber terminado antes de llegar a agosto. Boston se hundía en la clasificación, el despido de Alex Cora fue interpretado como el reconocimiento de un fracaso y la distancia con el liderato de la División Este de la Liga Americana parecía tan inmensa como la que separa a la Tierra de la Luna. Nadie hablaba de playoffs. Mucho menos de historia.

Hoy el panorama es completamente distinto. Los Red Sox derrotaron 6-3 a los Orioles de Baltimore en el primer juego de una doble cartelera y alcanzaron su decimoquinta victoria consecutiva, una marca que iguala la racha más larga en los más de 120 años de historia de la organización. El único antecedente se remontaba a 1946, cuando un equipo encabezado por Ted Williams conquistó el banderín de la Liga Americana y llegó hasta la Serie Mundial.

Hace apenas unas semanas Boston era un equipo que acumulaba dudas, lesiones y derrotas. La decisión de remover a Cora parecía confirmar que la organización comenzaría a pensar más en el futuro que en la presente campaña. Sin embargo, el golpe terminó por convertirse en un punto de inflexión.

Desde entonces, los Reds Sox han jugado el mejor beisbol de las Grandes Ligas.

¿Cómo lograron su decimoquinto triunfo en fila?

La ofensiva volvió a producir en los momentos decisivos y el pitcheo encontró estabilidad. Ante Baltimore,  el mexicano Jarren Duran volvió a ser determinante con un triple productor de dos carreras y un elevado de sacrificio, mientras Caleb Durbin aportó un sencillo de dos anotaciones. Ceddanne Rafaela añadió un cuadrangular solitario por encima del Monstruo Verde para mantener viva la histórica cadena.

En la lomita, el novato Jake Bennett sobrevivió a un momento de enorme tensión cuando recibió un batazo de 102.8 millas por hora directamente en el abdomen. Permaneció en el encuentro tras ser revisado por el cuerpo médico y terminó lanzando 5.2 entradas para apuntarse la victoria.

El cierre quedó en manos de Aroldis Chapman, quien consiguió su salvamento 23 de la temporada y el número 390 de su carrera. Con ello alcanzó a Dennis Eckersley en el noveno lugar de todos los tiempos, un guiño histórico apropiado en una tarde que ya estaba cargada de simbolismo para Boston.

La racha ha cambiado por completo el panorama de la Liga Americana. Lo que parecía una campaña destinada al olvido ahora tiene a los Red Sox peleando de lleno por el comodín y soñando con algo más. En cuestión de semanas pasaron de ser un equipo al borde del colapso a convertirse en el rival que nadie quiere enfrentar. 15 victorias consecutivas no garantizan un boleto a octubre, pero sí envían un mensaje contundente al resto de la liga. Boston dejó de mirar hacia el próximo año. Ahora vuelve a mirar hacia la postemporada.