Duelo de calvos: Surrealista error de Igor Tudor del Tottenham al buscar a Arne Slot, del Liverpool

El técnico del Tottenham confundió al del Liverpool por ser calvo con uno de los propios trabajadores del Tottenham que se encarga de la logística.

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Tudor se confundió de persona con un trabajador de su equipo.captura de pantalla

Sucedió en el futbol inglés, un manantial de anécdotas e historias increíbles cada semana. Esta vez fue con dos personajes del banquillo, Igor Tudor, técnico del Tottenham y Arnie Slot, del Liverpool, además un tercero en discorida.

En Anfield Road, casa del Liverpool, durante los prolegómenos del juego, es común como en todos, que los técnicos se busquen para saludarse y desear suerte a todo el equipo contrario, pero a veces pasan algunas confusiones.

¿A quién saludó Igor Tudor?

El entrenador del Tottenham, Igor Tudor, caminaba por la banda antes del encuentro con la intención de saludar a su homólogo del Liverpool, Arne Slot. Al ver a un hombre calvo de espaldas cerca de la zona técnica, Tudor asumió que era Slot, se acercó efusivamente, le tocó el hombro y le dio un abrazo amistoso.

Sin embargo, el hombre al que abrazó no era el técnico neerlandés, sino Allan Dixon, el Oficial de Enlace con los Jugadores (Player Liaison Officer) del propio Tottenham.

Dixon es una figura muy conocida dentro del club londinense, pero no precisamente por el gran público. Además de su rol logístico ayudando a los jugadores con su adaptación y día a día, tiene un vínculo familiar con la cúpula del equipo: es cuñado de Daniel Levy, el ex presidente y figura clave de los Spurs.

¿Qué pasó después del saludo?

La reacción en el video es lo que lo hace tan "chusco". Allan Dixon se quedó visiblemente confundido por un segundo, mirando a Tudor con extrañeza antes de darle una palmada de cortesía en el pecho.

Al darse cuenta del error (probablemente por la cara de Dixon o al notar que no era la persona que buscaba), Tudor se separó rápidamente y continuó caminando hacia su propio banquillo con gesto algo incómodo.

Unos instantes más tarde, Tudor finalmente localizó al verdadero Arne Slot y ambos se estrecharon la mano de manera formal antes del silbatazo inicial.