¿Cómo se elige al presidente de FIFA y quién puede desafiar a Infantino? Así funciona la elecciones del futbol

La crisis que atraviesa la FIFA convirtió una reelección que parecía un trámite en una contienda abierta

De acuerdo con sus estatutos, la FIFA puede celebrar elecciones este mismo año.
De acuerdo con sus estatutos, la FIFA puede celebrar elecciones este mismo año.Redes sociales

Hasta hace unas semanas, la elección presidencial de la FIFA parecía un simple protocolo. Gianni Infantino había recorrido el mundo durante meses consolidando apoyos, hablaba públicamente de una candidatura sin oposición y proyectaba un tercer mandato completo que lo mantendría al frente del futbol mundial hasta 2031.

La crisis provocada por el fallido intento de vender una participación del 21 por ciento del negocio comercial de la FIFA desencadenó una fractura interna que parecía impensable. La UEFA retiró públicamente su confianza al dirigente suizo. Después llegaron las críticas desde otras confederaciones y, de acuerdo con diversos reportes de prensa, Infantino convocó una reunión de emergencia en Marruecos para contener el deterioro político.

De pronto, una elección que durante años parecía decidida antes de comenzar volvió a convertirse en un proceso democrático con incertidumbre.

La pregunta ya no es únicamente si Infantino buscará la reelección. La verdadera incógnita es cómo funciona el sistema que podría mantenerlo en el cargo o abrir la puerta al primer cambio de liderazgo en más de una década. 

Una silla que casi nunca cambia de dueño

La FIFA ha tenido únicamente nueve presidentes desde su fundación en 1904.

Durante buena parte de su historia, el máximo cargo del futbol mundial ha permanecido durante largos periodos en las mismas manos. João Havelange gobernó entre 1974 y 1998. Después llegó Sepp Blatter, quien permaneció 17 años hasta que los escándalos de corrupción obligaron a su salida en 2015.

El expresidente de la FIFA, Sepp Blatter, se puso "a disposición de la justicia francesa" en la investigación sobre las condiciones de atribución del Mundial de fútbol de 2022 en Catar
Sepp Blatter es uno de los nueve presidentes que ha tenido la FIFA.

La crisis que transformó las reglas

En 2016, la FIFA aprobó un paquete de reformas que limitó la presidencia a tres mandatos de cuatro años, es decir, un máximo de 12 años. Sin embargo, Infantino sostiene que el primer periodo que inició tras el Congreso Extraordinario de 2016 no debe contabilizarse porque únicamente completó el ciclo que dejó vacante Blatter. Esa interpretación le permitiría extender su permanencia hasta 2031. 

¿Quién puede competir por la presidencia?

El reglamento establece requisitos relativamente sencillos sobre el papel, pero difíciles de cumplir en la práctica.

Todo aspirante debe haber participado activamente en el futbol durante al menos dos de los últimos cinco años y superar una revisión de integridad realizada por el Comité de Gobernanza de la FIFA.

El verdadero filtro político aparece después.

Para registrar oficialmente una candidatura es indispensable obtener el respaldo formal de al menos cinco federaciones nacionales antes de la fecha límite, fijada para el próximo 18 de noviembre.

Cada federación únicamente puede apoyar a un candidato.

Ese detalle adquiere especial importancia ahora que varias asociaciones europeas han retirado públicamente su respaldo a Infantino. Si esos apoyos cambian de destinatario, podría surgir un rival con posibilidades reales de competir. 

Un voto vale lo mismo sin importar el tamaño del país

Uno de los principios que distinguen a la FIFA es que todas las asociaciones tienen exactamente el mismo peso electoral.

Alemania, Brasil, Argentina o Inglaterra poseen un solo voto. También Aruba, Cabo Verde o San Marino.

En total participan las 211 federaciones afiliadas.

Si únicamente existen dos candidatos, gana quien consiga mayoría simple, es decir, al menos 106 votos.

Cuando hay más de dos aspirantes, la primera ronda exige una mayoría de dos terceras partes. Si nadie la obtiene, comienzan rondas sucesivas de eliminación hasta que uno alcance la mayoría necesaria. Así ocurrió en 2016.

Infantino derrotó al jeque Salman bin Ibrahim Al Khalifa únicamente después de una segunda ronda de votación, con 115 sufragios. 

Salman bin Ibrahim Al Khalifa compitió contra Infantino.
Salman bin Ibrahim Al Khalifa compitió contra Infantino.Redes sociales

El peso de las confederaciones

Aunque la elección es individual y secreta, el respaldo de las seis confederaciones continentales suele marcar el rumbo de la campaña.

Votos por confederación

La UEFA reúne 55 votos.

La Confederación Asiática suma 46.

La Concacaf aporta 35.

La Confederación Africana representa 54 asociaciones.

Conmebol tiene 10 

Oceanía 11.

En teoría, una alianza entre varias confederaciones puede inclinar cualquier elección presidencial. En la práctica no siempre ocurre.

En 2016, el jeque Salman contaba con el respaldo oficial de Asia y África, suficientes sobre el papel para superar los cien votos. Sin embargo, terminó obteniendo apenas 88 porque la votación es secreta y las asociaciones no están obligadas a seguir la postura de sus dirigentes continentales.

Ese precedente explica por qué ningún bloque puede garantizar el triunfo de un candidato. 

¿Quién podría enfrentar a Infantino?

Hasta hace pocos días parecía que nadie.

Ahora el panorama es distinto.

Diversos reportes señalan que el presidente de la Concacaf, Victor Montagliani, analiza seriamente presentar una candidatura, lo que supondría el primer desafío real para Infantino desde que asumió la presidencia hace diez años.

Montagliani conoce el funcionamiento interno de la FIFA, integra el Consejo del organismo y mantiene influencia dentro de Norteamérica, una región cuyo peso político aumentó con la organización del Mundial de 2026.

Sin embargo, cualquier aspirante necesitará construir una coalición internacional mucho más amplia para superar los 106 votos necesarios.

Víctor Montagliani, presidente de Concacaf. (Reuters)
Víctor Montagliani, presidente de Concacaf. (Reuters)

 ¿Puede adelantarse una elección?

Sí. Los estatutos contemplan mecanismos extraordinarios.

Uno consiste en que la mayoría del Consejo de la FIFA solicite una reunión especial para analizar la situación del presidente.

El otro requiere que una quinta parte de las 211 federaciones miembro solicite la celebración de un Congreso extraordinario.

La UEFA, con sus 55 asociaciones afiliadas, posee por sí sola los votos suficientes para impulsar esa petición si consigue mantener una posición unificada.

Ese escenario abriría la puerta incluso a una moción de censura antes de la elección ordinaria prevista para marzo de 2027 en Marruecos. 

Mucho más que una elección

La próxima votación definirá quién dirigirá a la FIFA durante uno de los periodos más importantes de su historia reciente.

El organismo administrará el Mundial de 2030, que se jugará en seis países y tres continentes para conmemorar el centenario de la Copa del Mundo, además de preparar el torneo de 2034.

Durante meses, la continuidad de Infantino parecía asegurada.

Hoy, con una crisis política abierta, el respaldo de varias federaciones en revisión y la posibilidad de que aparezca un candidato competitivo, las reglas que durante años permanecieron como una formalidad vuelven a cobrar protagonismo.