Una familia en la marcha: El vínculo fraternal que impulsa a Ricardo Ortiz con su entrenador

El marchista Ricardo Ortiz avanza en los Juegos Centroamericanos mientras su hermano Alfonso, quien años atrás fue competidor, ahora lo guía como su entrenador.

Los hermanos Ortiz, Alfonso y Ricardo
Los hermanos Ortiz, Alfonso y RicardoImagen de Redes Sociales

Por Fernando Arauz

SANTO DOMINGO.- A cada paso que da el marchista mexicano Ricardo Ortiz, está su hermano Alfonso, quien se ha convertido en el entrenador que hoy lo acompaña rumbo a Los Ángeles 2028.

La relación entre ambos va más allá del deporte, compartieron el mismo objetivo y, aunque sus caminos tomaron rumbos distintos, nunca dejaron de avanzar juntos.

“Es satisfactorio ver que mi hermano esté cumpliendo sus sueños y yo poder contribuir a ello. Desde niños nos llevamos muy bien y ahorita somos una dupla bastante buena. Vamos progresando y eso es lo importante. Este es apenas el primer paso dentro del ciclo olímpico”, contó Alfonso dentro de los Juegos Centroamericanos de Santo Domingo.

EL SUEÑO DE ALFONSO SE REALIZA EN SU HERMANO

Alfonso también practicó marcha cuando era más joven, sin embargo, el destino lo llevó a asumir otro papel, uno que hoy disfruta con la misma intensidad.

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Alfonso Ortiz junto a otra de sus avanzadas alumnas, Alejandra OrtegaEspecial

“Creo que es el sueño de todo deportista desarrollarse, crecer y competir en unos Juegos Olímpicos. Yo no lo pude hacer, pero ahora parte de ese sueño que yo tenía lo está consiguiendo él”.

El vínculo entre entrenador y atleta se fortalece fuera de la pista. Alfonso destaca la disciplina de su hermano Ricardo y del grupo de marcha que integran con Alejandra Ortega y Roberto Vilches, convencido de que el trabajo diario termina reflejándose en las competencias.

“Estoy muy satisfecho. Han trabajado muy bien. Es un grupo muy sólido y muy disciplinado. Verlos conseguir estos resultados después de todo el esfuerzo me hace muy feliz”, afirmó.

¿QUIÉN ES MAMÁ VENTO'

Pero la historia de los hermanos Ortiz también está marcada por las personas que los ayudaron cuando dejaron Veracruz para perseguir el alto rendimiento. En las porras de Santo Domingo no solo estuvo su madre, también una mujer a la que ambos llaman cariñosamente Mamá Vento.

Ricardo Ortiz, medallista en Centroamericanos
Ricardo Ortiz, medallista en CentroamericanosCaptura de pantalla

“Vino mi mamá y también una mujer a la que de cariño le decimos 'mamá', no es nuestrade sangre, pero es como si la tuviera. La conocimos cuando recién llegamos a la Ciudad de México. Nos abrió las puertas de su casa y nos daba de comer”.

Para el entrenador, el cariño hacia ella representa una de las mayores enseñanzas que les ha dejado el deporte.

“El amor que se le tiene a la mamá de sangre es único, pero en el camino hemos encontrado personas que se convierten en parte de nuestra familia. Aunque no sean de sangre, terminan siendo nuestros hermanos o, en este caso, nuestra Mamá Vento”.

Hoy, mientras Ricardo sigue acumulando kilómetros con la mira puesta en el próximo ciclo olímpico, Alfonso continúa a su lado. Uno compite sobre el asfalto; el otro guía desde fuera. Juntos persiguen un sueño.