¡Campeones y en venta! Los Seahawks de Seattle van a subasta tras conquistar el Super Bowl
Tras la gloria del Super Bowl LX, los Seahawks de Seattle inician su venta formal; se estima que la franquicia supere el récord de los 6,600 millones de dólares

Los Seahawks de Seattle confirmaron el miércoles que el patrimonio de Paul G. Allen inició el proceso formal para vender la franquicia de la NFL, una decisión que activa el reloj financiero más ruidoso del deporte estadunidense, tan sólo una semana después de ganar el Super Bowl LX al vencer a los Patriots en el Levi's Stadium.
“El patrimonio de Paul G. Allen anunció hoy que ha iniciado un proceso de venta formal para la franquicia de la NFL Seattle Seahawks, de acuerdo con la directiva de Allen de vender eventualmente sus propiedades deportivas y destinar todas las ganancias del patrimonio a la filantropía”, indicó la organización.
El banco Allen & Company y el despacho Latham & Watkins dirigirán el proceso que puede extenderse durante toda la temporada baja de la National Football League. El acuerdo final deberá ser aprobado por los propietarios de la liga.
En la práctica la venta abre una subasta silenciosa. El último traspaso de control en la NFL ocurrió en 2023 cuando los Commanders fueron vendidos por 6.05 mil millones de dólares al grupo liderado por Josh Harris tras más de ocho meses de negociaciones. En 2022 los Denver Broncos cambiaron de manos por 4.65 mil millones en un proceso de cuatro meses.
El patrimonio está administrado por Jody Allen, quien tiene la obligación fiduciaria de maximizar el valor.
Paul Allen compró el equipo en 1997 por 200 millones para impedir su salida de la ciudad. Desde entonces los Seahawks jugaron cuatro Super Bowls y ganaron dos, consolidando una marca que creció al ritmo de la tecnología que el dueño ayudó a inventar.
El eco financiero de una herencia
El fideicomiso también avanzó en la venta de los Blazers de la NBA por 4,200 millones a un grupo encabezado por Tom Dundon, propietario de los Hurricanes de la NHL. Mantiene además participación minoritaria en Seattle Sounders.
Excélsior reportó que las isntrucciones de Allen fueron claras. Vender los activos deportivos y dirigir el dinero a causas como la investigación cerebral.
La valoración de 6,600 millones coloca al equipo en posición dominante. El contrato de arrendamiento del estadio llega hasta 2032, garantía rara en el mercado. La liga negocia derechos de transmisión por cifras cercanas a 110,000 millones. El comprador adquiere más que un equipo. Compra una llave del entretenimiento global.
En Seattle la noticia cae como lluvia fina. No es despedida, es transición. El legado de Allen fue salvar a la franquicia y profesionalizar su estructura. Su última jugada busca que la riqueza circule hacia la filantropía.
El proceso puede convertirse en la mayor operación de la NFL. Los cuadernos de venta ya circulan en oficinas de Nueva York y Los Ángeles. La ciudad espera el nombre del nuevo dueño mientras la herencia de Allen cambia de manos sin perder su brújula moral.
El balón queda en el aire. La subasta decidirá quién lo atrapa.
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